El Gobierno paraguayo declaró ayer el estado de emergencia nacional ante los incendios que en tres semanas han arrasado 100.000 hectáreas de bosques y cultivos en el noreste del país y han dejado 2.500 familias damnificadas. La medida fue anunciada por el presidente, Nicanor Duarte, que ha sido criticado por su lenta reacción. Duarte ha pedido ayuda a Argentina, Chile y Venezuela.
Ayer se anunció el envío de mil policías y militares a la región más afectada, San Pedro. Muchos focos se deben a quemas en las haciendas para mejorar el rendimiento de los suelos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 13 de septiembre de 2007