Estaba con su marido y dos clientas cuando comenzó el temporal. "En media hora ocurrió todo. No nos dio tiempo a salir". Cuando lo hicieron, tenían el agua hasta la cintura. El torrente les volcó las vitrinas con la plata, que salió flotando. Ayer seguían retirando agua del sótano con una manguera y con cubos, que se pasaban unos a otros.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de octubre de 2007