"Hay 100 millones de metros cuadrados [de suelo rústico] en proceso de recalificación", recordó ayer el consejero de Urbanismo y Vivienda, José Ramón García Antón. "¿Se va a recalificar todo?, planteó el consejero: "Pues ya veremos", dijo.
García Antón salió en defensa de los proyectos de golf - "no los demonicemos", pidió- y aseguró que su departamento reducirá los plazos, en su opinión excesivamente largos, a la hora de recalificar suelo. "Con toda la transparencia y todas las garantías", matizó.
El consejero, que reconoció que la situación [del sector inmobiliario] ha cambiado "después de cuatro años tremendos", apostó, sin embargo, por abrir hueco en la promoción de viviendas protegidas destinadas al alquiler o a la propiedad.
La consejería que ahora dirige García Antón, poco dada a incentivar la vivienda en régimen de alquiler en estos años de boom urbanístico, cerró ayer un convenio de nuevo cuño con la empresa privada Incasa -inmobiliaria creada por Lubasa y Lazora- por el que ésta cederá al Ivvsa la gestión del alquiler de 420 viviendas de protección oficial localizadas en las ciudades de Valencia, Castellón y Paterna.
Estos pisos, de entre 70 y 100 metros cuadrados, con garaje incluido, costarán 400 euros mensuales y se beneficiarán de las ayudas a la vivienda del Gobierno y del Consell: 240 euros del ministerio y otros 30 euros de la Generalitat, quien además se hace cargo de garantizar el cobro al arrendador y de los procedimientos de arbitraje en caso de conflicto. Según García Antón, la agencia valenciana ha gestionado hasta la fecha el alquiler de 980 viviendas, a las que se añadirán estas 420 cuando acaben de construirse en 2008.
"Necesitamos suelo", confesó el consejero, quien repasó actuaciones de VPO en marcha o a punto de iniciarse en Albaida, Sociópolis (Valencia), Campello o Rabassa (Alicante). En este recuento, el consejero metió en el saco a entidades como CC OO, sindicato con 1.500 pisos protegidos en cartera.
"Queremos poner toda la bolsa de suelo de la que disponemos [las tres administraciones] en el mercado".
Hasta la fecha la Generalitat no ha conseguido incentivar la construcción de VPO, mercado que debido al cambio de ciclo en el sector inmobiliario empieza ahora a animarse. El Ministerio de Vivienda también ha acusado al Consell de desaprovechar las ayudas estatales al alquiler.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de octubre de 2007