Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTA A LA CONSEJERA MICAELA NAVARRO

"Sería más humanitario que nos esterilizaran"

Antonia F. P. ha remitido una carta a la consejera para la Igualdad y el Bienestar Social, Micaela Navarro, para solicitarle que garantice el derecho de su hijo y el suyo propio "a poder convivir".

El texto, que ha sido redactado por el abogado de la reclusa, José Antonio Bosch, arranca relatando que, tras ser trasladada de la prisión de Córdoba a la de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) cuando se encontraba en el octavo mes de gestación, "el trabajador social que me atiende me ha comunicado en repetidas ocasiones que a su nacimiento, mi hijo me será retirado". "Y todo ello porque a juicio del referido trabajador social considera que yo no soy una madre adecuada", agrega.

La reclusa censura la "gran crueldad" de "asustar" e "intimidar" a una embarazada en semanas previas al parto. En las pesadillas posteriores, la mujer se veía en una camilla, de parto, "cerrando las piernas para que mi hijo no saliera". Los argumentos jurídicos expuestos en la carta resaltan que la declaración de desamparo del menor sólo puede realizarse cuando "esté en situación real de desamparo".

Y añaden: "Resulta inadmisible que se actúe fruto de una visión obtenida a través de una bola de cristal, dado que al día de la fecha no ha estado desamparado ni un solo minuto de su corta vida, toda vez que está siendo atendido en un centro hospitalario". "Nadie puede afirmar cuál será mi conducta como madre en relación a este concreto hijo porque no he tenido la oportunidad de demostrarlo", añade en alusión a sus actuaciones anteriores.

Asismismo, considera "inadmisible" presumir que el menor estará desamparado "en un centro penitenciario especializado en madres con hijos", en referencia la prisión de Alcalá de Guadaíra. Antonia F. P. hace hincapié en que está aprovechando su estancia en prisión para mejorar sus estudios y su preparación laboral. Y recuerda que la condena no incluye la privación de maternidad. "Si es mi condición de presa lo que incide, sería mil veces más humanitario que nos esterilizaran aún en contra de nuestra voluntad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2007