Lejos de amainar por la proximidad de las elecciones, la crisis interna de IU se encrespa cada vez más. A la polémica de la circunscripción por la que se presentará a la Junta el coordinador andaluz, Diego Valderas, se suma ahora la batalla de las primarias para la candidatura del Gobierno central entre el responsable federal, Gaspar Llamazares, y la opción rival que promueve el PCE, Marga Sanz. Valderas pretende que la dirección andaluza dé su apoyo expreso a Sanz, lo que ha levantado ampoyas entre quienes creen una locura erosionar a Llamazares a meses de las elecciones.
Diego Valderas y otros dirigentes relevantes de la dirección se han ido pronunciando en los últimos días a favor de la candidata que impulsa el PCE. Aunque de su boca no había salido hasta ahora una crítica explícita contra Gaspar Llamazares (otros lo hacían por él), en cuanto se planteó la opción alternativa de Marga Sanz, la líder de los comunistas valencianos, apostó por ella ante el Consejo Político Federal del pasado día 6 en Madrid y también lo comunicó a los medios de comunicación. Dijo que se "echaba de menos un perfil más nítidamente diferenciado del PSOE" y atribuyó a Sanz "una nota de ilusión" de la que, en su opinión, carece el actual coordinador federal. Sin embargo, no le parece suficiente y se propone convocar a la ejecutiva andaluza para que dicte una resolución en apoyo de la rival de Llamazares.
Durante meses, los críticos del coordinador federal, focalizados en el aparato del PCE, se habían limitado de denostar su figura política y oponerse a su a presentación. Llegaron a decir que llevaría a la "ruina" a IU, pero no terminaban de definir un candidato alternativo. Por fin lo encontraron en la valenciana Marga Sanz. Como consecuencia de la dualidad de aspirantes, la candidatura de IU a la presidencia del Gobierno de la nación en los comicios del próximo marzo se va decidir en unas elecciones primarias entre los 55.000 militantes de todas las federaciones.
Se votará por carta, sistema que ha sido duramente criticado por la dirección andaluza, que cree oportuno el sufragio por urnas distribuidas en las respectivas asambleas. El propio Diego Valderas ha tildado irónicamente este método como "democracia postal", ya que estima más seguro el voto en mano de cadal afiliado.
Los sectores críticos de Andalucía -que trascienden a la corriente Convocatoria por Andalucía y se amplía a grupos nuevos surgidos de los últimos conflictos- opinan que la razón última de la candidatura de Marga Sanz es desgastar a Llamazares, una insensatez a sólo cinco meses de las elecciones. Aunque algunos no son fervorosos partidarios del actual coordinador, alegan que al deterioro de la pelea interna habrá que sumar ahora que Sanz es una completa desconocida incluso por los propios afiliados de IU. Todo parece indicar que el enfrentamiento en Andalucía va a tener varios focos: en un lado, el pulso por la candidatura de Valderas, que la dirección pretende ubicar en Sevilla en detrimento de la portavoz parlamentaria, Concha Caballero; y en el otro, la crisis federal que divide también en dos bloques a la federación andaluza.
De momento, la intención de Valderas de arrancar un pronunciamiento de la ejecutiva a favor de Marga Sanz ha sido recibido con escándalo por los sectores críticos. Argumentan que los órganos de dirección no deben decantarse por una u otra opción en un proceso de primarias porque quiebra la naturaleza del propio sistema, ya que deben ser los militantes los que, sin ningún patrocinio o condicionante de una instancia superior, se pronuncien libremente. "Estaríamos en ese caso en un supuesto de democracia dirigida, concepto sumamente alejado del espíritu de Izquierda Unida".
Estos sectores descontentos han convocado una cumbre para el próximo día 20 en La Luisiana (Sevilla), en el que se presentará un manifiesto que reivindica la soberanía del proyecto de IU y el pluralismo, y critica la excesiva hegemonía del PCE, si bien en ningún momento se menciona directamente a este partido. Tanto la dirección como otros dirigentes han prestado poca atención al encuentro y el documento -suscrito, entre otros por el poeta Luis García Montero- y los han calificado como "más de lo mismo".
Sea por esta reunión o por la premura de ir ganando posiciones, el comité provincial de Málaga, que preside el parlamentario Antonio Romero, ha aprobado ya dar su apoyo a Marga Sanz, y que el cabeza de lista para las elecciones autonómicas de marzo sea el coordinador de IU, José Antonio Castro. También ha decidido enviar una circular a los militantes en la que se apuesta por Marga Sanz como representantes del discurso "anticapitalista y republicano y no subalterno al PSOE". Sobre la candidatura de Diego Valderas, el PCA de Málaga apuesta por que éste se presente en la circunscripción de Sevilla.
El secretario general del PCA, José Luis Centella, se pronunció también ayer a favor de Marga Sanz. Es probable que el comité del PCA secunde la iniciativa de Romero y pida por carta a sus militantes el voto para Sanz.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2007