Seis y media de la tarde, apenas una veintena de senadores en sus escaños. En la Cámara alta se debate una moción de esas capaces de poner de acuerdo al PP y a Esquerra. Concretamente, el Senado apoya "la celebración por parte del Consejo de Europa del día 10 de octubre de 2007 como 'Día contra la pena de muerte". Es una iniciativa del PSOE, sin enmiendas de otros grupos. ¿Cómo se convierte esta situación en uno de los episodios parlamentarios más desagradables de las últimas semanas?
"El Grupo Popular va a votar a favor de la moción", arrancó Agustín Conde, ponente del PP en este asunto. Parecía continuar el consenso y la camaradería del debate, en el que incluso algunos senadores se alabaron unos a otros su intervención contra la pena de muerte. Como otros portavoces antes que él, Conde aprovechó para condenar "enérgicamente" el atentado de Bilbao.
Después, Conde relacionó ambas cosas: "A pesar de que tenemos abolida la pena de muerte en España, hay quien practica su propia pena de muerte". Pero de ahí, pasó a acusar al PSOE de "arrogarse para sí una declaración que afecta a algo tan esencial como el derecho a la vida". Conde reprochó duramente a los socialistas porque, según él, "todas las declaraciones sobre la pena de muerte en los últimos 14 años han sido consensuadas".
No había hecho más que empezar, y no tenía ninguna intención de argumentar sobre la pena de muerte. "¿Por qué razón el grupo socialista ha roto esta tradición? No lo sabemos pero lo sospechamos. Porque si hay quien en España está ejecutando su particular pena de muerte, se comprende poco que se vengan a hacer estas declaraciones cuando precisamente con aquellos que imponen la pena de muerte", señaló en alusión a ETA, "se ha iniciado un proceso de diálogo por el Gobierno socialista. Quizá para hacerse perdonar ciertas actitudes pasadas, quizá por la proximidad de un proceso electoral", afirmó Conde. El socialista Enrique Curiel pidió la palabra para expresar su asombro. Conde pidió un nuevo turno también, para reafirmarse.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2007