Los siniestros mortales en la pesca gallega han aumentado en un 50% en los nueve primeros meses del año, según los datos divulgados ayer por la Consellería de Traballo. Hasta septiembre seis personas perecieron en la mar mientras pescaban, frente a los cuatro fallecimientos del año anterior. También aumentaron los accidentes de gravedad, que pasaron de 49 a 67 personas, con un incremento del 37%. La directora general de Relacións Laborais, Pilar Cancela, dijo que los peores datos de siniestralidad se están registrando en la pesca de bajura, un campo que concentra el 86% de la flota gallega. La cifra total de accidentes se redujo en un 9,17% y se situó en 1.288 trabajadores heridos, debido a la reducción de los siniestros leves.
El sector pesquero es, con la construcción, la más peligrosa de las ocupaciones laborales en Galicia. Según los datos del Ministerio de Trabajo, entre enero y julio se contabilizan 32.530 accidentes laborales en la comunidad, en los que 52 trabajadores fallecieron. "La prevención no está entendida en la pesca de bajura como algo incuestionable", denunció Cancela, quien matizó que la pesca es una actividad peligrosa en sí misma. Ayer, las cofradías suscribieron un convenio para poner en marcha un plan de prevención para reducir los accidentes laborales.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2007