Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Touriño lamenta las "divisiones" entre los partidos a costa de la emigración

El presidente califica de "históricos" los logros de su viaje a Argentina y Uruguay

El presidente de la Xunta puso ayer fin a su segunda visita oficial a Argentina y Uruguay con una condena expresa a quienes caen "en la tentación de dividir o separar a la colectividad de gallegos en el exterior", en referencia a las críticas del PP y del BNG. Touriño calificó de histórica la creación de la delegación de la Xunta en Buenos Aires, así como el acuerdo para salvar el Centro Gallego de la capital argentina. En una reunión con empresarios gallegos, invitó a éstos a "invertir en Galicia en un momento de riqueza como nunca".

Touriño reconoció en un desayuno con los empresarios gallegos en el exterior la contribución de los emprendedores en el "camino de crecimiento y estabilidad" de Galicia. No obstante, consideró necesario que los radicados en el extranjero "se sumen a ese proyecto" propio de una economía competitiva, que ha permitido que el "atraso estructural de la comunidad esté superado".

Las palabras del presidente gallego sobre las divisiones se dirigían al PP y al BNG. Emilio Pérez Touriño criticó en Montevideo (Uruguay) que desde Galicia se esté cuestionando el acceso a la nacionalidad de los nietos de los emigrantes o su derecho al voto. "Nunca desde allá podremos, ni deberemos, ni tendremos derecho a caer en la tentación de dividir o separar a la colectividad de los gallegos en el exterior; por encima de todo unión, respeto y solidaridad", afirmó. "Ése es mi compromiso como presidente de la Xunta: nunca caeré en el error de dividir ni separar a la colectividad" que fue capaz de demostrar su unidad lejos de su tierra.

En su última jornada de trabajo en la capital uruguaya, el presidente defendió la necesidad de acompañar a los miles de gallegos afincados en América. Una misión "imprescindible" e "inexcusable" que, señaló, viene impuesta por una colectividad que quiere estar cerca de su presidente.

Touriño defendió el alcance "histórico" de dos de los actos que presidió en la capital de Argentina (la inauguración de la delegación de la Xunta en Buenos Aires y la creación de la Obra Social España, que asegurará la supervivencia del hospital del Centro Gallego con ayuda de la sanidad argentina) y subrayó su reconocimiento a los Gobiernos de los dos países que ha visitado por haberle tratado "al máximo nivel posible, como si fuese el presidente de un Estado".

En la misma línea, el secretario general de Emigración, Manuel Luis Rodríguez, asumió también la defensa de los emigrantes frente a la "polémica barata" de la que se sienten objeto. En una intervención pública en la Casa de Galicia de Montevideo, Rodríguez, afirmó que frente a un pasado de "discriminación" y "clientelismo", Galicia debe "cambiar su mirada" sobre la emigración. Por esa razón, destacó, en lo que resta de legislatura la Xunta perseverará en "el discurso de los derechos". "Para que dejéis de ser un número que se cuenta y seáis tratados como ciudadanos", explicó a los asistentes a la reunión.

Touriño, ante unas 1.500 personas congregadas para celebrar el 90º aniversario de la fundación de la Casa de Galicia, volvió a felicitarse por la reforma legal, en trámite en el Congreso, que dará acceso a la nacionalidad española a los nietos de los emigrantes.

Una demanda histórica de la comunidad que ampliará la capacidad de influencia y el número de personas con acceso a derechos, dando lugar "a un vínculo indeleble que hará que la galleguidad perdure durante centurias".

El presidente, que volvió a subrayar las mejoras sociales del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, explicó a los presentes que la creación de delegaciones de la Xunta en el exterior (prometió abrir la segunda en Montevideo) debe servir para que la "política de los favores pase a la historia" y para que los ciudadanos que viven en el exterior se sientan objeto de derechos y deberes igual que los que viven en Galicia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de octubre de 2007