"O. J. lo planificó todo". Así de claro lo dijo el testigo Tomas Riccio, que organizó el encuentro del ex jugador de fútbol con dos coleccionistas a los que supuestamente robó a punta de pistola en Las Vegas el 13 de septiembre. Simpson dejó un mensaje en su buzón de voz después del robo. Se le oye decir: "¿Y dicen que tenía una pistola? Nadie llevaba pistolas. ¿De dónde se han sacado eso?".
El mensaje telefónico se escuchó en un juzgado de paz de Las Vegas, que está estudiando si Simpson, junto con Clarence Stewart y Charles Ehrlich, se debe enfrentar a 12 cargos en un juzgado criminal por secuestro, extorsión y robo con violencia. En él se escucha al deportista detallar a Riccio que había tratado de recuperar unos balones firmados por él mismo y una serie de premios enmarcados que un antiguo agente le había robado. "Los objetos eran de mi cliente", se limitó a decir el abogado de Simpson en el juzgado. Simpson se enfrenta a una cadena perpetua.
También testificaron los compradores a los que supuestamente Simpson robó. "Creía que eras mi amigo, pero me robaste", dijo Bruce Fremong. De los cargos se han librado los antes acusados Michael McClinton, Walter Alexander y Charles Cashmore, que van a testificar contra Simpson: dirán que el ex jugador les pidió que llevaran armas de fuego al Palace Station Hotel de Las Vegas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de noviembre de 2007