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Crónica:

Koeman recupera el espíritu de equipo

Liderado por Albelda, el Valencia junta las líneas y arrolla a un débil Murcia

Papá Koeman se puso serio tras perder el martes con el Rosenborg. Más que la derrota, le dolieron las formas. La dejadez de alguno de los chicos. Así que se reunió con ellos, les exigió disciplina y dejó sin recreo a los dos más díscolos. Ah, y reclamó a los líderes que asumieran su liderazgo. Albelda dio un paso adelante. Y se marcó su mejor partido en mucho tiempo. Perfecto en la recuperación y en la creación. Baraja se unió a su viejo socio y rememoraron esa pareja que marcó una época. Por último, Silva siguió siendo Silva y Villa siguió siendo Villa. En definitiva, el Valencia recurrió a sus clásicos para deshacerse de un Murcia muy débil. De los fichajes del verano (50 millones) sólo participó Helguera, que abrió el marcador. La Liga cambia tanto que el convulso Valencia empató ayer a puntos con el favorito Barça.

VALENCIA 3 - MURCIA 0

Valencia: Hildebrand; Miguel, Marchena, Iván Helguera, Caneira; Angulo, Albelda, Baraja, Silva (Arizmendi, m. 72); Villa (Zigic, m. 78) y Morientes (Vicente, 60). No utilizados: Mora, Albiol, Mata, Moretti.

Murcia: Notario; Mejía (Abel, m. 61), Arzo, Ochoa, Peña; De Lucas, Pablo García, Movilla, Regueiro (Jofre, m. 57); Iván Alonso (Íñigo, m. 57) y Goitom. No utilizados: Carini, Cuadrado, Bruno, Richi, Baiano.

Goles: 1-0. M. 11. Falta de Silva que cabecea Helguera. 2-0. M. 25. Albelda pasa a Villa y éste marca. 3-0. M. 50. Villa, a pase de Silva.

Árbitro: Muñiz Fernández. Amonestó a Regueiro, Caneira, Angulo, Mejía, Peña, Ochoa, Albelda y Marchena.

Unos 25. 000 espectadores en Mestalla.

El cañonazo que lanzó Koeman en la convocatoria, al prescindir de los fichajes más caros de los últimos años (Joaquín y Fernandes), fue interpretado como pretendía el técnico: sólo cuentan los que se juegan el bigote en cada acción. Joaquín y Fernandes son los más individualistas. Y los menos puntuales. Cuando Tintín advirtió de que había visto en una semana cosas que no le gustaban, se refería, entre otras, a que algunos jugadores no bajaran a desayunar en las concentraciones junto al resto de compañeros. Eso, se acabó.

El Valencia juntó las líneas, apretó los dientes y le echó el aliento en la nuca al adversario. Consecuencia: dos goles antes de la media hora y la recuperación de la estima de la grada. El Murcia se lo puso muy fácil.

Era lo que necesitaba el alicaído Valencia para recuperar la fe en alguno de sus emblemáticos jugadores. Albelda, por ejemplo. Koeman le ha hecho sentir nuevamente importante. "Esto lo tenéis que sacar adelante vosotros, los líderes del equipo". Y al capitán le dio un subidón, presionó arriba, y su preciso pase interior a Villa lo remachó El Guaje a gol.

Koeman, Bakero y Bruins Slot dieron saltos de alegría. Habían conseguido despertar el espíritu de equipo. Con eso y la efectividad de sus excelentes delanteros, el Valencia puede pasarse la vida en las alturas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de noviembre de 2007