El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu dejó ayer en libertad a los cuatro jóvenes detenidos el pasado miércoles en San Sebastián en relación con actos de kale borroka, pero les prohíbe abandonar el territorio nacional y les obliga a comparecer semanalmente en el juzgado. El magistrado les imputa a todos ellos un delito de integración en la ilegal Segi.
Martín Mendizabal, Ekaitz Ezkerra, Jon Etxeberria e Iñaki Coloma declararon durante toda la mañana y negaron su pertenencia a dicha organización. La fiscalía pidió prisión sólo para Mendizabal. Con esta operación, en que también se efectuaron una veintena de registros, Interior consideró desarticulado el grupo que reorganizaba la estructura de Segi en la capital guipuzcoana.
Más de 1.000 personas se manifestaron ayer tarde en San Sebastián para protestar contra estas detenciones. No se registraron incidentes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de noviembre de 2007