Los resultados de las empresas controladas por firmas de capital riesgo ganan por goleada a los de las que cotizan en Bolsa. La tasa media de crecimiento del valor de las primeras oscila entre un 33% en Estados Unidos y un 23% en Europa, muy superior a las cotizadas equivalentes que obtienen una rentabilidad del 11% y el 15%, en esos mismo escenarios dentro de un mismo país, sector y periodo de tiempo. Ésta es la conclusión del segundo estudio global anual realizado por la consultora Ernst & Young sobre las 100 compañías que encabezan los mayores crecimientos a ambos lados del Atlántico.
Las empresas controladas por firmas de capital riesgo llegan a duplicar o triplicar su valor en un año. En el caso de Europa, los 550 millones de euros invertidos por el capital riesgo en compras se convirtieron en 1.033 millones en el momento de la desinversión.
La rentabilidad de una compañía controlada por una firma de capital riesgo es del 33% frente al 11% de una que cotiza en Bolsa
En Europa la tasa de empleo, en contra de la mala fama que arrastra el operativo del capital riesgo, ha crecido un 5% y en estados Unidos se mantuvieron o crecieron en el 80% de los casos analizados. Los analistas subrayan la agudeza de visión de estas sociedades para impulsar el crecimiento de las compañías adquiridas, gracias a la capacitación de sus profesionales en detectar operaciones de interés. Una vez que se sumergen en la dirección de las empresas adquiridas -con vocación de salir de ellas no más allá de los cinco años-, toman parte activa en las operaciones y estrategias de gestión con mucha más intensidad y decisión que sus antiguos propietarios.
Para Simon Perry, socio responsable de capital riesgo de Ernst & Young, "dos tercios del incremento en la rentabilidad de las empresas controladas por estas firmas se debe a la expansión del negocio, mediante el crecimiento de las ventas durante el ciclo de duración de la inversión, al lanzamiento de nuevos productos y al impulso de la mercadotecnia".
Durante el año pasado, las firmas analizadas movilizaron más de 306.000 millones de euros, con un incremento del 60% sobre 2005. La energía, los servicios financieros, la industria, los productos farmacéuticos y las tecnológicas, por este orden, fueron los sectores más activos en este tipo de operaciones.
Todo apunta a que los exuberantes ratios de 2006 no se repitan en 2007 ante las incertidumbres generadas por la crisis de los mercados del crédito. Mar Ares, de la división de Transacciones de Ernst & España, reconoce que las firmas de capital riesgo atraviesan un momento difícil por las restricciones de créditos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de noviembre de 2007