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El comprador de La Toja promete crear mil empleos

El año, que para los trabajadores de factoría de Henkel Ibérica empezó con la noticia del cierre de las instalaciones donde elaboraban cosméticos de la marca La Toja, tendrá final feliz. No sólo para ellos, sino para toda la zona de Culleredo, como resaltaron ayer todos los que anunciaron la venta de las instalaciones al grupo Fuertepasadena de Lorenzo López, el fundador de la cadena de electrodomésticos San Luis. En los 72.000 metros cuadrados de la fábrica, a 15 kilómetros de A Coruña, se construirá un centro comercial centrado en tiendas outlet (productos descatalogados o fuera de temporada, rebajados entre un 30% y un 70%) que López aseguró que creará "como mínimo 1.000 empleos directos, el 70% para mujeres".

La operación, que había sido comunicada la pasada semana al conselleiro de Industria, Fernando Blanco, fue hecha pública ayer por los representantes de las empresas compradora y vendedora, el alcalde de Culleredo, Julio Sacristán; la teniente de alcalde Raquel Jabares y el presidente del comité de empresa de la fábrica, Miguel Aguión. "A mí me tocó en su día venir a comunicar la medida inapelable de cerrar, pero también que asumiríamos el compromiso de recolocar a todos los trabajadores. Esta ha sido la mejor opción posible de las que manejamos", señaló el representante de Henkel, Luis Carlos Lacorte.

De los 153 trabajadores, 53 se habían acogido a la prejubilación y otros 25 habían encontrado otras alternativas. La opción Fuertepasadena, además de recolocar a la plantilla excedente, supera en un par de millones de euros otras ofertas. El proyecto tendrá a la inmobiliaria Neinver como socio tecnológico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de diciembre de 2007