Yulia Timoshenko, líder de la revolución naranja de Ucrania, no logró convertirse ayer en jefa de Gobierno. Timoshenko, cuya candidatura fue presentada por el presidente Víktor Yúshenko, obtuvo 225 votos, uno menos de los que necesitaba. Frente a este hecho, los aliados de Yúshenko dijeron que había habido un fallo en el sistema electrónico, pero cuando se votó por segunda vez, el resultado fue el mismo.
La líder de la 'revolución naranja' ya fue una primera ministra polémica
Ante los intentos de realizar una tercera votación, los diputados del Partido de las Regiones, del primer ministro saliente, Víktor Yanukóvich, bloquearon la tribuna, lo que estuvo a punto de derivar en una batalla campal. La Rada Suprema -como se llama el Parlamento ucranio- se reúne hoy en la mañana para votar por tercera vez la candidatura de Timoshenko.
Aunque los diputados de la coalición naranja insisten en que se trata de un fallo del sistema electrónico e incluso no descartan la posibilidad de que hubiera una falsificación premeditada, la mayoría de los observadores había previsto una posible derrota de Timoshenko. Entre los parlamentarios partidarios del presidente Yúshenko hay quienes son reticentes a votar por Timoshenko.
Esto se debe a la mala experiencia que tuvieron en 2005, cuando después de la victoria de Yúshenko en las presidenciales, la dama de la revolución naranja pasó a encabezar el Gobierno. Su gestión fue polémica y algunos grupos del mundo de los negocios se sintieron perjudicados por las medidas que Timoshenko propició. Al final, la coalición se rompió, Timoshenko tuvo que abandonar el cargo de primera ministra y al frente del Gobierno se situó Yanukóvich, el gran rival político de Yúshenko.
Ahora muchos temen que Timoshenko, de 47 años, vuelva a hacer de las suyas, sobre todo que la semana pasada declaró ser partidaria de revisar el acuerdo sobre venta de gas al que se llegó con Rusia.
Después de las elecciones parlamentarias de septiembre, la coalición naranja recuperó la mayoría de la Cámara, que cuenta con 450 escaños, y si todos sus representes votaran por la populista Timoshenko, ésta debería obtener 227 votos.
El presidente volverá a proponer hoy la candidatura de Timoshenko para primera ministra y el resultado de la votación dependerá de la capacidad de Yúshenko para convencer a los díscolos de que deben votar por su aliada. Yanukóvich declaró por su parte que no se opone a que se realice una tercera votación de la candidatura de Timoshenko. Al mismo tiempo, el Partido de las Regiones advirtió de que está vez no hará concesiones y recordó que antes de votar la candidatura de primer ministro, hay que elegir la mesa de la Cámara, es decir, a los vicepresidentes y jefes de comités parlamentarios.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de diciembre de 2007