Al Gran Circo Universal, instalado estos días en la explanada del Fòrum de Barcelona, se le acumulan los problemas con la policía a propósito de los animales que exhibe. El sábado, la Guardia Urbana detectó que el circo incumplía la ordenanza municipal, que prohíbe exhibir animales exóticos y salvajes como los cocodrilos- en espectáculos.
Ayer fue el turno de los Mossos d'Esquadra. La policía autonómica comprobó la documentación de 18 reptiles, 12 alligator mississipiensis y 6 caimanes. Todo en orden, salvo en uno de los casos: un ejemplar de cocodrilo negro. Se trata de una especie en grave peligro de extinción y que, por tanto, goza de la más alta protección internacional. Los agentes requisaron el animal y lo trasladaron a un centro de recuperación.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de diciembre de 2007