Representantes de las armadas australiana y sueca han contactado con la flota española para comprobar las prestaciones de las lanchas de desembarco que los astilleros de Navantia en la bahía de Cádiz han construido por encargo del Ministerio de Defensa. La última de las doce embarcaciones de este contrato se entregó ayer en San Fernando. Las características técnicas de estas lanchas, que pueden navegar a una velocidad superior y transportar el doble de carga que las que utilizan el resto de armadas, han despertado el interés de otros países. El departamento de ventas de Navantia, de hecho, incluye las lanchas de desembarco como parte de su oferta comercial, y confía en conseguir nuevos contratos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 25 de enero de 2008