Un hombre de 42 años falleció ayer en el hospital Reina Sofía de Córdoba tras ser operado en directo durante el curso de Cardiopatía Intervencionista Corpal que se cerró ayer y en el que han participado alrededor de 300 especialistas. Al enfermo se le había implantado por vía percutánea una válvula pulmonar en el corazón, un servicio que el Reina Sofía acaba de incorporar a su cartera. La operación, que se realizó a través de un cateterismo, fue seguida en directo en el auditorio. Las complicaciones comenzaron a surgir al final de la intervención, según el centro hospitalario.
"Durante la fase final del implante, los especialistas detectaron (...) la compresión del sistema coronario izquierdo que produjo una situación de shock". "(...)Se consiguió reanimar al paciente mediante una bomba de circulación extracorpórea". Mientras, los especialistas procedieron "a la implantación de un stent en el segmento de la arteria coronaria comprometida, que corrigió inicialmente la complicación".
Al paciente se le retiró la bomba al ver su mejoría inicial. Pero, transcurridos 45 minutos, volvió a entrar en estado de shock por "la oclusión de la coronaria que previamente se había restaurado". Tras nuevos y sucesivos intentos de recanalización, su evolución resultó desfavorable. "Después de 90 minutos de aplicar todos los procedimientos posibles de reanimación, no fue posible salvar al paciente", explica el comunicado del Reina Sofía. El hombre falleció 13.30.
"Casos complicados"
Durante este curso de cardiología se han realizado una veintena de operaciones similares en su complejidad a la de ayer. Fuentes del Reina Sofía, detallaron que los casos elegidos para este congreso son "muy complicados".
El paciente fallecido ya había sido intervenido de una operación de Ross en 2004, es decir, se le reimplantó la válvula aórtica del corazón. Además, según el Reina Sofía, presentaba degeneración del homoinjerto situado en el nivel pulmonar desde 2005. En 2006, se le realizó una dilatación con balón de homoinjerto, sin conseguir disminuir el grado de obstrucción. En este tipo de pacientes, señala el centro, la alternativa quirúrgica es muy compleja y con "riesgo elevado". Por esta razón, estos enfermos entran en un programa de implante percutáneo de la válvula pulmonar como el que se llevó a cabo ayer.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de febrero de 2008