La Consejería de Justicia de la Junta de Andalucía ha encargado al médico malagueño Joaquín Fernández-Crehuet, presidente de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, que elabore un "informe técnico sobre bioseguridad de las instalaciones del Servicio de Patología del Instituto de Medicina Legal" en la recién estrenada Ciudad de la Justicia de Málaga. El encargo llega después de que en el último mes se hayan producido al menos dos filtraciones de olores de cadáveres en descomposición desde las salas de autopsias que se han propagado por los juzgados de guardia y otras dependencias de la sede judicial, en la que trabajan cerca de 1.500 personas.
"Aplicaremos un protocolo similar al que usamos para analizar el riesgo biológico de los quirófanos, incluyendo una prueba de estanqueidad y otra para detectar contaminación por gérmenes y hongos", asegura Fernández-Crehuet, quien terminará su estudio en "diez o doce días". El sindicato SPJ-USO, mayoritario entre los funcionarios, lamentó ayer el "tiempo perdido" hasta que se ha pedido el informe.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de febrero de 2008