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Entrevista:Anne Baldassari | ARTE | Exposición

"Ésta es su exposición más personal"

La comisaria y directora del Museo Picasso de París defiende el alquiler de la colección

Son pocos los grandes museos del mundo, a lo largo del pasado año, los que no sucumbieron a celebrar el aniversario de Picasso (1881-1973) o la realización del Guernica con una exposición dedicada al artista más revolucionario de todo el siglo XX. París, Viena, Nueva York son algunas de las ciudades que sacaron sus mejores obras para celebrar al artista español. Y aquí en España, el homenaje llega un año después, pero, eso sí, con las mejores galas posibles: la colección del Museo Picasso de París, una colección única por cuanto son las obras favoritas del artista. Son todas aquellas obras que formaron su colección personal y de las que él nunca se quiso desprender.

Anne Baldassari es la directora del Museo Picasso de París y comisaria de la exposición que a partir del 6 de febrero se abre al público.

"Es la primera vez que cobramos por prestar la colección, pero necesitábamos dinero para nuestra ampliación"

PREGUNTA. ¿Qué aporta esta exposición a las que se han dedicado a Picasso a lo largo del pasado año?

RESPUESTA. Cada día se le dedica una exposición en todo el mundo. Es, sin duda, el artista más demandado, el que más interés despierta. Ésta es la exposición más personal, la que más nos acerca a su esencia artística y personal. Entre las 400 obras que hemos traído hay piezas fechadas en 1892, hasta 1972, una semana antes de morir.

P. ¿Por qué es la más personal?

R. En la colección del Museo Picasso de París están las obras con las que él se quedó y no quiso vender. Vivió rodeado de ellas. Son obras en las que se pueden ver sus gustos, en las que están representados sus familiares y gente próxima: hijos, mujeres, amigos. Y sobre esos modelos familiares experimentaba una y otra vez las más diferentes técnicas. Se ve cómo va abriendo candados, rompiendo los eslabones de una cadena que, una vez destruida, le lleva a nuevos mundos. En estas obras se ve cómo salvaguarda para sí mismo lo más sutil, las claves para entender mejor su trabajo. Apollinaire siempre decía que para entender a un artista hay que ver su trabajo. Aquí vemos cómo cruza la pintura con la escultura y con el dibujo. Trenza todos los significados posibles. Esta exposición supera como ninguna otra la visión del genio de Picasso.

P. ¿Cómo hizo la elección?

R. Entre las más de 5.000 obras, propuse las más significativas para entender su forma de pensar, su filosofía y las que tenían un significado histórico excepcional.

P. La colección viene a España a cambio de 3,5 millones de euros. Parece un alquiler un poco alto.

R. La petición viene del Gobierno español. En París empezábamos las obras de restauración y ampliación y necesitábamos dinero. En el primer itinerario no había ninguna ciudad europea. Estaban Japón, Australia, algunos museos americanos...

P. ¿Cómo entró Madrid en el circuito?

R. Nos llamaron la antigua directora, del Reina Sofía, Ana Martínez de Aguilar; el director del Prado, Miguel Zugaza, y Claude Picasso, hijo del artista, y nos dijeron que estaban interesados.

P. Es consciente de que este tipo de negocios pueda extrañar.

R. Es la primera vez que hemos cobrado, pero yo tengo que pagar las obras de ampliación y no tengo elección. Necesito el dinero. Por otro lado, en los últimos veinte años, hemos prestado a España más de dos mil obras gratis, pero ahora la situación es difícil y la generosidad debe de ser compartida.

P. Supongo que estará todo incluido en el alquiler...

R. Claro. Los marcos, el comisariado, todo va de nuestra cuenta. Y además, este acuerdo va a reforzar las relaciones entre ambos museos en el sentido de que a partir de ahora habrá muchas más iniciativas que se realicen de manera conjunta.

P. Por cierto, el nuevo director del Reina Sofía, Borja Villell, acaba de declarar que no le gusta cómo está colgado el Guernica. ¿Qué opina usted?

R. Si lo ha dicho él, también yo puedo decir que el mural, tal como está, impide que se vea en condiciones óptimas. No hay perspectiva. Pero me temo que será complicado modificar la actual situación. Una pena.

P. ¿La exposición modificará mucho la sala en la que se exhibe el Guernica?

R. El resultado va a ser excepcional. Junto al mural, se podrán ver obras realizadas entre 1935 y 1951. De la Guerra Civil a la guerra fría. Algo único.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de febrero de 2008