El Consejo de Ministros aprobó ayer la licitación de varias obras públicas e infraestructuras en las provincias de Tarragona y Lleida. El Gobierno dio luz verde a la licitación del túnel del Coll de l'Illa, en Montblanc, el último tramo que queda por adjudicar de la autovía entre Tarragona y la capital de la comarca de la Conca de Barberà. El túnel, de algo más de 1,5 kilómetros, deberá superar una de las barreras naturales más angostas de Tarragona y que ya causó retrasos en la construcción de la línea del AVE Madrid-Tarragona a causa del desprendimiento de arcillas en los túneles del tren.
La obra forma parte de un tramo de 9,3 kilómetros entre Valls (Alt Camp) y Montblanc de lo que se conocerá como autovía A-27 cuando entre en servicio y cuya misión es sustituir a la actual carretera N-240, de la que aprovecha varios tramos a lo largo de su recorrido. El presupuesto de licitación de los 9,3 kilómetros supera los 122 millones de euros y el túnel contará con un doble sistema eléctrico y generadores de emergencia, megafonía, puestos de emergencias y sistema de radiocomunicaciones, entre otras medidas de seguridad.
También se aprobó la licitación de la conexión ferroviaria del Corredor Mediterráneo con la línea de alta velocidad Barcelona-Madrid. Se trata de un ramal entre Perafort y Alcover de 7,3 kilómetros, cuyo coste asciende a 82 millones de euros. Es el último tramo que quedaba por adjudicar de las obras ferroviarias entre Vandellòs y Tarragona, una doble vía que forma parte de la línea Barcelona-Valencia y que en Tarragona quedará también unida con la línea del AVE.
Lleida-frontera francesa
La tercera obra autorizada ayer es la licitación del primer tramo de la autovía A-14 que conectará Lleida con la frontera francesa por el valle de Aran, con un presupuesto de 39,4 millones de euros. La nueva vía discurrirá por el oeste de la actual N-230, entre los términos municipales de Torrefarrera, Rosselló, Alguaire y Almenar (Segrià). A lo largo del tramo, de 10,3 kilómetros, se prevén dos enlaces con Almenar y Alguaire, emplazamiento del futuro aeropuerto de Lleida, actualmente en construcción
Asimismo, también se autorizaron las obras de conversión en autovía de la N-145 entre La Seu d'Urgell y Andorra por 30,5 millones de euros y un periodo de ejecución de 26 meses. Se construirán 9 kilómetros de autovía, un túnel de 377 metros, un falso túnel de 110 metros y un viaducto sobre el río Valira.
Por otra parte, la concesionaria de autopistas Acesa licitará las obras del tercer carril de la autopista AP-7 en Girona entre Maçanet y Fornells de la Selva. Se trata de un tramo de 18,7 kilómetros en el que se invertirán 60 millones de euros. Informa Natalia Iglesias.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de febrero de 2008