En los mercados de valores se comienza a respirar un ambiente menos negativo que el de las semanas anteriores, lo cual se ha traducido en subidas generalizadas de la mayoría de los índices.
El Ibex 35 recuperó en esta última sesión el 2,01% para quedar al borde de los 13.500 puntos, con lo que se confirma la relativa solidez del soporte de los 13.000 puntos. Tras este resultado, el principal índice de la Bolsa española rompe una tendencia de siete semanas consecutivas de descensos, al sumar un avance del 2,69% en estas cinco últimas sesiones.
Para muchos inversores, la diferencia sustancial con el ambiente de las semanas anteriores está en que ahora se sabe claramente a qué hay que enfrentarse y a que ya se han tomado las primeras medidas para hacerlo.
La crisis económica en Estados Unidos es tan seria que casi da lo mismo llamarla o no recesión, pero lo importante es que las autoridades económicas no han dudado en adoptar medidas extraordinarias para suavizar o corregir sus efectos. Algunos resultados empresariales y una sonora y oportuna operación corporativa lanzada por Microsoft han convencido a los inversores de que este año puede haber oportunidades, a pesar de la debilidad económica.
Los datos laborales publicados ayer confirmaron la debilidad de la economía estadounidense, que destruye empleo por primera vez en cuatro años, al tiempo que el gasto en construcción muestra, tras las revisiones de los datos de octubre y noviembre, tres meses consecutivos de descenso. Aun así, la confianza de los consumidores, medida por la Universidad de Michigan, ha subido en enero y el índice de actividad manufacturera de ese mismo mes ha vuelto por encima de los 50 puntos.
En los mercados de valores europeos se ha respirado con cierto alivio, en parte porque la debilidad del dólar atraerá a los inversores de Estados Unidos en busca de mejores oportunidades.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de febrero de 2008