Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Universidad de Santiago echa del campus a tres fundaciones

Ocupan cinco despachos en los que nadie trabaja

El decanato de la Facultad de Derecho de la Universidad de Santiago (USC) ha dado un ultimátum a tres fundaciones que ocupan cinco despachos. El Instituto Galego de Cooperación Iberoamericana (Igaci), la Cátedra de Cultura Cubana Alejo Carpentier y la Fundación Ventura Figueroa tendrán que desalojar en 15 días las dependencias al no haber dado muestras de actividad alguna durante más de un año. Como la facultad no dispone de otra dirección a la que remitirles el aviso, el comunicado se depositó en la caja de correos que poseen en la conserjería del edificio.

Si no dan señales de vida, la facultad cambiará las cerraduras

En la carta, enviada hace 17 días, se daba un plazo de un mes para retirar las pertenencias, con la advertencia de que, pasada la fecha, la universidad podría proceder a cambiar las cerraduras. Aunque nadie trabaja en esas salas, en las páginas web de las fundaciones se ofrecen como teléfonos de contacto los de la facultad e incluso se facilita un horario de atención al público que no se cumple en absoluto.

El vicedecano Santiago Braje asegura que estas salas deshabitadas que limpia a diario la universidad se han convertido en "despachos fantasma", un "lujo" que la facultad no se puede permitir ante la "gran demanda de espacio" que padece. "Mientras esos cuartos siguen vacíos, otros profesores tienen que compartir por horas el suyo" y los becarios, "que sí trabajan", no tienen un lugar donde hacerlo. "Cuando [los del nuevo equipo] llegamos al decanato", recuerda Braje, "nos sorprendió la cantidad de fundaciones inoperativas, sin vinculación con el Derecho, que ocupaban espacio y líneas telefónicas a cargo de la facultad. Era surrealista, y nosotros nos veíamos obligados a justificar ese gasto, que hubiera tenido sentido si las fundaciones trabajasen aquí y, al menos, diesen algo de prestigio".

Desde que se envió la notificación, "sólo una de estas fundaciones, la cátedra Carpentier, ha dado señales de vida". Su responsable, Ana Chouciño, vinculada a la USC porque es profesora de Humanidades en el campus de Lugo, fue alertada de la existencia del escrito y pidió que le ampliaran el plazo para retirar los muebles. Por su parte, el Igaci, que ocupa tres salas, estuvo en tiempos presidido por el ex conselleiro de la Presidencia Dositeo Rodríguez (y como tal aún recibe cartas en el casillero) y hoy está dirigido, con el cargo de secretario general, por Antonio Maceira, profesor de la Universidade de Vigo y párroco de Santa Cruz de Ribadulla.

La Ventura Figueroa, presidida oficialmente por la conselleira de Educación, Laura Sánchez Piñón, y en cuyo patronato también figura Dositeo Rodríguez como juez protector, ni siquiera llegó a conectar a la red los ordenadores. Mesas y sillas se aprietan en la sala, dominada por un retrato del fundador, pero nadie ha trabajado nunca en ella.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de febrero de 2008