Va siendo tradición cada vez que llega una campaña electoral que uno vea su nombre al pie de manifiestos que no ha firmado o al servicio de candidaturas a las que no ha dado su autorización expresa para usarlo. Mi voto es secreto y mis posiciones políticas las manifiesto, cuando lo considero necesario, en artículos firmados por mí. Como me resultaría imposible enviar un desmentido cada vez que veo mi nombre y hasta mi foto haciendo campaña, le ruego que publique esta carta para que quede bien claro que mis opciones políticas son exclusivamente mías.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de febrero de 2008