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Los sindicatos de Osakidetza elevan su desafío con una nueva huelga general

Ya lo advirtieron. Los sindicatos han sido fieles a su palabra de que iban a recrudecer el conflicto en Osakidetza y ayer anunciaron la convocatoria de un nuevo paro general para el próximo 21 de febrero, que se sumará al ya previsto para el 6 de marzo, tres días antes de las elecciones.

Tras la huelga del pasado martes, la resaca en las dos partes ha sido muy dura. El nivel de conflictividad y polémica alcanza niveles desconocidos en el sector. El consejero de Sanidad, Gabriel Inclán, tachó de "extorsión" las reivindicaciones sindicales y las centrales han respondido con un nuevo paro a la espera de que se reabra la negociación de las condiciones laborales para los próximos años.

Así, los sindicatos han rediseñado las movilizaciones planteadas para el mes de febrero. Desconvocan los paros de dos horas y montan uno general para el día 21 con la idea de golpear más fuerte al consejero, quien empieza a encontrarse en una posición de debilidad, pese a que el lehendakari le sostiene en el Gobierno.

Lo que más les está doliendo a los sindicatos, aseguran, es el intento de Osakidetza de desacreditar a la plantilla. "El conflicto", apuntan, "no se reduce a un mero asunto salarial como lo expone Osakidetza". "Nuestras peticiones persiguen una mejora en las condiciones de trabajo y reivindican una mejora de la sanidad pública vasca y de la calidad asistencial. Nuestra intención no es perjudicar a la ciudadanía, sino que el Gobierno se siente a negociar", añaden.

El desgaste que está sufriendo Inclán también se hace extensivo a los sindicatos, que no cuentan con el apoyo explícito de los médicos en sus movilizaciones. Con ese hándicap, las huelgas generales siempre se quedan cojas. Los días 12, 19 y 26 de febrero están previstas concentraciones de 15 minutos en todos los centros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 2 de febrero de 2008