La luz que parece nacer de la tierra y las amenazadoras nubes que asedian al río Corbones a su paso por Alcalá del Río (Sevilla), la nieve que suaviza las asperezas de la sierra de Líbar en Benaoján (Málaga) o la sierra de Aracena dorada por el otoño son algunos de los momentos que ha atrapado con su cámara Javier Andrada.
El fotógrafo sevillano, que por cuestiones familiares nació en Sabadell (Barcelona) en 1949, recorrió durante tres años Andalucía para quedarse con "los paisajes más personales, más íntimos" y plasmarlos en el libro Entre cielo y agua, una obra con la que el Centro de Estudios Paisaje y Territorio, de la Consejería de Obras Públicas, abre una colección. Entre cielo y agua. Paisajes de Andalucía reúne unas 125 fotografías realizadas entre 2005 y 2007 por los rincones más bellos y dispares de la comunidad. Las instantáneas, en color, congelan la mejor cara de la naturaleza y la muestran casi siempre desierta, aunque también se incluyen algunas panorámicas de pueblos y ciudades.
Desde las áridas escombreras de las minas de Río Tinto (Huelva) hasta la voluptuosidad de las orillas de Trocadero (Cádiz), el libro es el resultado de un minucioso trabajo. "He recorrido toda la geografía andaluza en distintas épocas del año. A veces tenía que esperar horas en un lugar hasta encontrar la luz o el motivo que estaba buscando", explica su autor.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2008