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Lubasa respira con la venta de su participación en Aguas de Valencia

La compañía obtendrá más de 20 millones por el 10,06% de las acciones

La venta de las acciones que el grupo Lubasa posee en Aguas de Valencia va a suponer un importante balón de oxígeno para sus cuentas. El montante que recibirá, más de 20 millones de euros, ayudará a paliar el momento que vive la empresa que, al igual que todas las inmobiliarias y constructoras, se está viendo afectada por la crisis del sector.

El descenso en la venta de pisos se intenta equilibrar con una mayor apuesta por la obra civil, ámbito en el que tiene larga experiencia.

El grupo se ha visto obligado a vender patrimonio para ajustar su situación

Sin embargo, en este período de recesión, Lubasa se ha visto obligada, por ejemplo, a sacar a la venta patrimonio con el fin de compensar los desajustes en las previsiones de ingresos de la parte inmobiliaria. Esta decisión supuso ya unos ingresos adicionales tras varias operaciones que lograron cerrar ya que el grupo no solo ofertaba suelo, tal como han realizado otras empresas que cuentan con solares como prácticamente único valor patrimonial. Otro de los precedentes de la situación ha sido una opción de compra, no ejecutada, que el grupo firmó para adquirir una parte de un emblemático edificio de Castellón.

Lubasa es un grupo consolidado y muestra de ello fueron los más de 1.000 millones de facturación que el holding empresarial logró en 2007, aun cuando arrastraba fuertes inversiones realizadas, entre las que destacan los 105 millones de euros que pagó por los antiguos juzgados de Valencia, sobreponiéndose a las otras ofertas que apenas superaron los 80, y con importantes proyectos por desarrollar, como la construcción de una fábrica de cemento en Marruecos, con una inversión prevista de 180 millones de euros, o su participación en la construcción del aeropuerto de Castellón.

Todo ello ha ocurrido en un momento en el que se encontraban en pleno recambio generacional, con el presidente del grupo, Luis Batalla, desvinculándose del trabajo diario en la empresa y con el relevo ahora en marcha a sus hijos Luis Enrique y Gabriel.

En cualquier caso, la coyuntura ha marcado los planes de la empresa. Así, la venta de su participación en Aguas de Valencia, donde posee un 10,06% de las acciones, le supondrá una importante inyección de liquidez, mientras hace frente a la situación con ofertas como la anunciada ayer para el Salón Inmobiliario de Madrid (Sima), al que lleva más de un centenar de viviendas con un descuento de hasta un 20% en el precio de compra. Además, el holding se ha marcado como estrategia para los próximos dos años la expansión internacional del grupo y, sobre todo, el concentrarse en las áreas de negocio "tradicionales", siendo más cautelosos con nuevas líneas de negocio en las que poseen menos experiencia.

El Banco de Valencia y Fomento Urbano, que forman parte de Agval, la sociedad que aglutina el 60% de las acciones de Aguas de Valencia, se perfilan como los compradores de la participación de Lubasa. Con esta operación, Agval no aumentaría su presencia en Aguas de Valencia, pero evitaría que disminuyese y que este 10,06% pudiera caer en manos de otros socios, como los de la compañía francesa Suez. La operación de compra podría sustanciarse a principios de la próxima semana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2008