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Apuntes

Nuevas alianzas y fracturas en Alicante

La pugna por el rectorado provoca tensiones entre los grupos de poder de la universidad

Alicante elige nuevo rector para su Universidad. Un total de 31.151 personas están llamadas a las urnas el próximo martes 22 de abril para optar entre dos alternativas: el ex rector Ignacio Jiménez Raneda, que pretende revalidar el cargo, y el ex vicerrector de Investigación y Ordenación Académica en los últimos ocho años, Antonio Marcilla.

Raneda promete préstamos a los alumnos y mejoras para los trabajadores

Marcilla defiende la igualdad de los centros y más transparencia

Ambos candidatos han maridado su decisión y concurren a los comicios con equipo y programa. El primero defiende el actual modelo de universidad y alaba el trabajo realizado en etapas anteriores; su lema es: Sí a esta Universidad. Mientras, el segundo prefiere hablar de cambios tanto en las formas como en la manera de gestionar y propone más diálogo y transparencia; y su consigna es: Otra Universidad es posible.

Pero estas elecciones se viven con cierto desasosiego y desconcierto. Destacados miembros del estamento docente consultados por EL PAÍS no alcanzan a entender qué ha pasado para que los grupos o familias tradicionales evidencien tensiones y fisuras derivadas de su alineamiento con uno u otro candidato. Los bloques tradicionales han dejado de serlo. No existe un apoyo unánime ni de los grandes sindicatos (sobre todo UGT) ni de los partidos políticos, en especial el PSOE, o de las asociaciones de estudiantes a una de las dos listas enfrentadas. Además, el Club de Opinión de Debate Universitario (CODU), un lobby que se creó con Salvador Ordóñez de rector, del que forman parte decenas de profesores militantes socialistas, que fueron clave para aupar a Roque Moreno a la secretaria general del PSPV, también se ha fracturado. "Hay divisiones en los núcleos consolidados y nuevas alianzas", resume un catedrático de la Facultad de Económicas, con amplia experiencia en la gestión. "Se han roto las familias tradicionales y con los restos se ha creado una alternativa", resume otro catedrático de Filosofía y Letras. "Hay partido y el resultado está abierto", cree un profesor de la Politécnica, en alusión al incierto resultado final. Este docente, no obstante, admite que Raneda parte con ventaja entre el profesorado, pero en esta ocasión la clave pueden tenerla los alumnos y el Personal de Administración y Servicios (PAS).

La campaña ha empezado esta semana y los candidatos mantienen un ritmo frenético de reuniones y actos públicos para intentar movilizar y convencer al máximo de votantes posible.

Estas elecciones se juegan en la red. Los dos candidatos han colgado en Internet sus programas y han puesto en marcha sendos blogs para estar en contacto permanente con sus posibles votantes. Jiménez Raneda (www.ua.es/personal/i.j.raneda) ofrece detalles biográficos sobre los miembros de su equipo y sus propuestas, al igual que Antonio Marcilla (www.ua.es/personal.antonio.marcilla).

Los dos equipos son paritarios, y en sus propuestas ambos subrayan entre sus prioridades acelerar el proceso de convergencia europea con las nuevas titulaciones y la puesta en marcha del parque científico. Raneda centra su oferta electoral para los alumnos prometiéndoles préstamos bancarios sin intereses para movilidad, adquisición de ordenadores o cursos de idiomas, además de un estatuto del estudiante y el compromiso de que aprendan una lengua extranjera al finalizar sus estudios de grado. Marcilla también se compromete a aprobar un estatuto del estudiante y crear, en la antigua Torre de Control, la Casa de Estudiante para centralizar todos los servicios y albergar una radio-televisión universitaria.

Para el colectivo de los profesores y trabajadores del campus también se dirigen el grueso de las propuestas electorales. Raneda construirá una escuela infantil para sus hijos, incentivará la promoción del personal docente e investigador incrementando su movilidad, aprobará un complemento de productividad con un sistema de evaluación y disminuirá la jornada de trabajo para las personas mayores de 60 años. Marcilla creará una guardería, ampliará a seis meses el permiso de maternidad y reducción horaria por lactancia durante los 18 primeros meses, además de potenciar el uso de la red inalámbrica para los alumnos. Otro de los aspectos de los que Marcilla ha hecho bandera es defender la igualdad de los centros y lograr más "transparencia y diálogo" en la gestión.

Las claves de cada equipo rectoral

La base del equipo de Raneda en su carrera al rectorado, que mantiene un complejo equilibrio de fuerzas, es la continuidad, y cierta dosis de renovación. En él figuran personas procedentes de los grandes centros y facultades y de diversas sensibilidades. Prescinde de tres miembros de su viejo equipo, (uno de ellos su rival ahora, Antonio Marcilla) y en su lugar incorpora a otras tantas mujeres: Aranzazu Calzada, Cecilia Gómez y Josefina Bueno. Así, Raneda consigue un equipo paritario con el mismo número de hombres que de mujeres, además cambiará la nomenclatura a dos vicerrectorados (Infraestructuras, Espacios y Medio Ambiente y Planificación Estratégica y Calidad). En el acto de presentación de su programa, Raneda estuvo arropado por un elevado número de profesores, entre ellos el ex rector Andrés Pedreño. También hubo varios ex vicerrectores pedreñistas, aunque otros apoyan a Marcilla. Pero en el acto de Raneda estuvo Juan Antonio Barrio, que dirigió el grupo de trabajo socialista de la UA impulsado por el actual secretario del PSPV, Roque Moreno, o el ex presidente del Consejo de Alumnos, Luis Marco y el actual, Cristian Sirvent, ambos de la potente asociación Campus Jove. No obstante, el consejo no apoyará explícitamente a ningún candidato. Los representantes de alumnos serán escrupulosamente independientes: "No podemos dar el apoyo a nadie, cada uno es libre de votar a quien considere, nosotros nos reuniremos con los dos para trasladarles nuestras necesidades", asegura Sirvent, actual presidente, quien aprovecha la ocasión para pedir más ayudas al transporte, calidad docente y más servicios al alumnado.

Mientras, Antonio Marcilla ha cerrado un equipo con presencia de casi todos los centros, con un especial protagonismo de los más pequeños, como es el caso de Óptica. Este centro se considera perjudicado por la reciente reestructuración de centros y facultades por su supuesta pérdida de poder. Precisamente esta reforma de centros ha sido uno de los detonantes que han motivado la configuración de la candidatura de Marcilla. Entre los fichajes más llamativos figuran los del ex concejal socialista en el Ayuntamiento de Alicante y dirigente sindical de la UGT en el campus, Pedro Boj, uno de los mentores de la revuelta de Óptica, el ex consejero socialista Martín Sevilla, y los dos catedráticos que se enfrentaron en las pasadas elecciones al decanato de la Facultad de Letras, Francisco Chico Rico y José Luis Cifuentes, que ahora van juntos de la mano. También incorpora a otro histórico militante del PSOE y de la UGT, Juan Miguel García Chamizo, de la Escuela Politécnica.

Pero las claves que explican los motivos por los que se ha llegado a esta aparente división son complejas y múltiples. Algunas personas consultadas atribuyen esta la pugna a cuestiones personales, otros observan discrepancias en las maneras de gestionar la institución. Pero, en general, no comprenden el actual desencuentro, ya que Marcilla y Raneda han gobernado, codo con codo, la institución académica en los últimos años. Otros apuntan a que la apuesta de Raneda por mantener en su equipo al vicerrector de Investigación, Manuel Palomar (posible delfín de Raneda) ha forzado la reacción de Marcilla. El aumento de peso y de poder del sindicato CC OO en lista de Raneda también "molesta" a algunos miembros de UGT.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2008

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