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Una pistola de perdigones en la guardería

Una niña resulta herida al confundir un compañero el arma con un juguete

El pasado 18 de marzo, un niño de dos años le quitó el juguete a su compañero de guardería al llegar a clase. Sin embargo, lo que el niño cogió no era un juguete, sino una pistola de perdigones, aunque no podía saberlo. Mientras jugaba con la pistola en las manos, nadie se dio cuenta del peligro que aquello entrañaba. Hasta que el arma se disparó, hiriendo en un ojo a una de sus compañeras de clase, de la misma edad que el crío. El balín se quedó incrustado en el párpado de la niña, que tuvo que ser trasladada al hospital Príncipe de Asturias de Alcalá de Henares.

La policía cree que fue un accidente aislado y ha dado el caso por cerrado

El suceso tuvo lugar en una guardería de Torrejón de Ardoz llamada Juego y Aprendo. Según fuentes policiales, fue un accidente aislado y el caso está cerrado. La pequeña, herida, ingresó en el hospital cerca del mediodía con un traumatismo en el ojo. Cuando los médicos valoraron la lesión se decidió su traslado al hospital La Paz. Allí permaneció durante todo el día, hasta que fue dada de alta al día siguiente. Los médicos la permitieron irse a casa, pero indicaron a sus padres que la mantuviesen en observación.

El menor que llevó el arma a la escuela infantil la había encontrado en la casa de sus padres, y, supuestamente, la había guardado entre sus cosas -sin que ellos se diesen cuenta- pensando que era de juguete.

La escuela infantil, situada en el número 28 de la calle del Pozo de la Nieve de Torrejón, se encuentra inscrita en el registro de centros educativos de la Comunidad de Madrid. Es de titularidad privada y continúa funcionando normalmente después del incidente. Tiene un profesor asignado para cada una de las cinco clases, divididas por edades, que imparte el centro. En las aulas, el número de alumnos oscila entre 15 y 20 niños.

Fuentes del centro confirmaron que el menor llegó aquella mañana acompañado por su cuidadora, que suele acercarle a la escuela cada día. Los niños tienen permitido llevar sus propios juguetes desde su casa, que frecuentemente comparten una vez dentro del aula. Las mismas fuentes informaron de que la pistola de perdigones entró en el centro dentro de una bolsa de plástico y que no se dieron cuenta de que el niño llevaba un arma peligrosa. Desde la dirección del centro no dan más información y remiten a su abogado, con quien este periódico trató de contactar sin éxito durante la tarde de ayer.

Los padres de la niña no han presentado denuncia ni contra el centro ni contra los padres del menor que disparó, al entender que se trató de un accidente aislado.

Ayer por la tarde los padres de los menores que asisten a esa escuela desconocían los hechos. "No es un problema de la guardería ni del niño que disparó, sino de los padres", aseguraba una de las madres. "No entiendo cómo pueden tener un arma en una casa donde hay un niño y cómo puede ser que esté a su alcance", concluía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2008