La apertura de la calle Ledras, la arteria principal del corazón de Lefkosia, la capital de Chipre, la última capital dividida de Europa, es un hecho histórico, emotivo, simbólico, y, desde luego, muy esperanzador para el futuro de la solución de la cuestión chipriota. Tras la reunión del pasado 21 de marzo entre el presidente de la República de Chipre, señor Demetris Christofias, y el líder turcochipriota, señor Talat, se reactivaban las perspectivas para solucionar el problema político de Chipre.
En primer lugar se han constituido unos comités de trabajo intercomunales para estudiar los temas cotidianos y de sustancia política que causó la ilegal invasión y ocupación militar turca del tercio norte de la isla en 1974. Además, los líderes de las dos comunidades acordaron reunirse dentro de tres meses para comenzar unas negociaciones basadas en las conclusiones de dichos comités, con el fin de llegar a una solución global de la cuestión chipriota. Ahora, la calle Ledras, conocida como la "Gran Calle", o la "Calle Larga", está abierta; pero el camino a la solución del problema todavía sigue siendo largo. Queda mucho por hacer, pero es un grano de arena más sobre la base de la confianza, la comunicación sincera, la voluntad inequívoca, y la visión de un Chipre unido, próspero y seguro que ha perseguido incesantemente el Gobierno de Chipre.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2008