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Los concejales de ANV de Mondragón se niegan a rechazar las amenazas de ETA

Su público boicoteó en el pleno el minuto de silencio por el asesinato de Carrasco

ANV dio ayer al PNV en Mondragón el primer argumento para empezar a desalojarle de las alcaldías que ostenta. Al día siguiente de que Iñigo Urkullu expusiera la rectificación en tres pasos adoptada por su partido, el grupo municipal de ANV votó en contra de una moción en la que se rechazaba las amenazas contra los militantes socialistas vertida en el último comunicado de la organización terrorista.

La alcaldesa no cortó las continuas interrupciones por parte del público

Se produjo, además, en el primer pleno celebrado desde el asesinato del ex concejal socialista Isaías Carrasco. Como es habitual, el salón de plenos estaba copado por simpatizantes de la izquierda abertzale, que volvieron a ser protagonistas. La sesión comenzó con una petición de un minuto de silencio por parte de la concejal del PP Iciar Lamarain, que sí fue aceptada por la alcaldesa Inocencia Galparsoro y todos los concejales presentes. Pero no por los simpatizantes de ANV, que desplegaron media docena de pancartas e incluso lanzaron un grito de "democrazia", sin que la alcaldesa hiciera nada por impedirlo.

Como anunciaron, los cuatro concejales del PSE no asistieron. En sus asientos había sendas fotografías del asesinado con el texto "Todos somos Isaías". El orden del día del pleno, de carácter ordinario, se ventiló en apenas 20 minutos y con unanimidad en casi todos los puntos. No hubo gritos ni insultos de los simpatizantes de ANV. Todo cambió en el turno de ruegos y preguntas, cuando el PP presentó una moción de urgencia de tres puntos. En respuesta al último comunicado de la banda, se pedía en ellos que el Ayuntamiento de Mondragón rechazase el terrorismo de ETA, mostrase su repulsa con los métodos de los terroristas para coaccionar y amenazar al conjunto de la sociedad, y expresase la solidaridad inquebrantable con todos los amenazados.

El PNV fue el primero en intervenir para mostrar su apoyo. Tuvo la inmediata réplica desde el público: "faxista", acompañada de silbidos. Fue lo habitual. Continuas interrupciones que sólo en contadas ocasiones merecieron un leve reproche de la alcaldesa. Al finalizar las intervenciones de todos los grupos, el concejal peneuvista Rafael Uribarren rogó a Galparsoro que se mostrara más respeto hacia los corporativos. Su intervención fue interrumpida de nuevo con los gritos. La alcaldesa no le respondió. Al llamar a la votación de la moción, más consignas coreadas, esta vez a favor de ANV.

La propuesta fue rechazada tras dos votaciones, merced al voto de calidad de la alcaldesa. La ausencia de un concejal del PNV y otro de Ezker Batua, unida a la abstención del edil de Aralar, hizo que a los siete votos contrarios de ANV se enfrentaran otros siete del PNV, EB, EA y PP. El rechazo de la moción fue acogida con una salva de aplausos de los radicales. Luego hubo otro ruego del PP sobre la situación creada en el municipio tras el asesinato de Isaías Carrasco, y entonces los gritos e insultos del público se multiplicaron. Galparsoro, que ya ni interrumpía al público, intervino para afirmar que el PP "no me puede dar lecciones de democracia" e instó a la concejal del PP a que reconozca que "en el conflicto hay más de un aparte y que se respete lo que aquí se decida. Entonces hablaremos, y yo estaré ahí".

Cinco minutos después del pleno, la alcaldesa y los concejales de ANV salieron del edificio consistorial e intentaron evitar a los fotógrafos. Uno de sus ediles y el que fuera alcalde de Mondragón, Xabier Zubizarreta se plantaron delante de dos fotógrafos para impedir que retrataran a la alcaldesa.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2008