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Alfonso Alonso deja el Ayuntamiento de Vitoria por la política nacional

Admite que se va con "la espina" de la paralización del proyecto del Auditorio

El ex alcalde de Vitoria, Alfonso Alonso, ahora portavoz municipal del PNV deja su cargo como concejal en el Ayuntamiento de la ciudad para centrarse en su actividad en el Congreso de los Diputados, donde trabajará con Soraya Sáenz de Santamaría como portavoz adjunto del grupo popular. A pesar de que, tras ser batido en las elecciones municipales, se había comprometido a seguir en el consistorio, las responsabilidades de su nuevo cargo en Madrid han sido determinantes.

"Hemos trabajado por mejorar las oportunidades sociales de todos"

De hecho, la política nacional ha estado siempre en su punto de mira, como cuando intentó compaginar el cargo de alcalde y el escaño de diputado. No abandona, sin embargo, la política vasca, ya que mantendrá su cargo como presidente del PP en Álava. Ainhoa Domaica le sustituirá como concejal y Javier Maroto como como portavoz.

Alfonso Alonso (Vitoria, 1967), casado y con tres hijos y a la espera del cuarto, llevaba 12 años en el Ayuntamiento de Vitoria, los últimos ocho como alcalde. Bajo su mandato se ha producido la expansión de la capital alavesa hacia el Este y el Oeste, con los barrios de Salburúa y Zabalgana; y se ha consolidado como referente internacional en el campo del medio ambiente y las políticas de bienestar social. Al mismo tiempo, sus dos cuatrienios como primer edil han supuesto, con el gobierno de Ramón Rabanera en la Diputación, el mejor momento para el PP en Euskadi.

Sin abandonar la ortodoxia del PP, Alonso ha mostrado un perfil propio, como cuando se convirtió en el primer alcalde de su partido en aceptar la ley del matrimonio homosexual. Ayer mismo apostó por la renovación, siguiendo la senda apuntada en la entrevista del pasado domingo en este diario. "Se deben aparcar algunos debates estériles de la pasada legislatura". "Hay que superar el escenario de división", señaló. En este sentido, aclaró que para eso debe haber "voluntad por las dos partes", en referencia a su partido y al PSOE, aunque cargó la mayor responsabilidad sobre José Luis Rodríguez Zapatero, "que en los pasados cuatro años ha buscado el aislamiento del PP".

Aunque todavía no se han asignado las tareas en la jefatura del grupo parlamentario popular, es evidente que Alonso, el único diputado vasco en ese núcleo dirigente, mantendrá un papel protagonista en las cuestiones relativas a Euskadi. Ayer se refirió al plan Ibarretxe como la "locura particular de una persona o de un partido" e insistió en que el debate se debe establecer en la vida cotidiana: "¿Acaso el plan Ibarretxe da soluciones a los problemas de la sanidad, las infraestructuras, los servicios sociales o la economía?".

Alonso destacó que en las elecciones del 9 de marzo, la ciudadanía no ha apostado por las opciones más radicales, "sino todo lo contrario". Y no ahorró un rejón a los socialistas. "El PSOE ha apoyado al PNV más radical, al del plan Ibarretxe, con su respaldo en los últimos tres presupuestos del Parlamento, la cesión de la Diputación de Álava o el acuerdo en la Caja Vital. Y luego el PNV le responde con un desaire en Mondragón", "El PSOE", resumió, ha fortalecido la radicalidad del PNV".

El ex alcalde de Vitoria también habló de su tarea al frente del gobierno de la ciudad. "Llegamos en un momento en que había un preocupante índice de paro y nadie se podía comprar un piso, sin olvidar los problemas de libertad que vivía Vitoria. Creo que hemos trabajado por mejorar las oportunidades económicas y sociales de todos".

Se va satisfecho de su gestión y sólo tiene una espina clavada, "y muy gorda", añade: la paralización de su proyecto de Auditorio, diseñado por Juan Navarro Baldeweg. El peor día de su mandato, sin duda, "el asesinato de Fernando Buesa, por la conmoción que supuso para todo Vitoria".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de abril de 2008