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Un disco con muchos marineros y ningún capitán

El grupo EA! vuelve con un quinto trabajo más flamenco y latino

Las canciones de EA! se han alimentado siempre de la tierra donde han nacido. Han extraído lo mejor del aire limpio de las Alpujarras granadinas y han saciado sus ansias libres y creativas en Chiclana (Cádiz), su última sede levantada en forma de casa de campo. Allí se han parido los temas de su último disco, UNiVERSO, con el que mantienen su ideal de fusión de jazz, folk y flamenco pero con toques más latinos aportados por sus incorporaciones más jóvenes, como el saxofonista Antonio Lizana o el bajista Ismael Alcina.

El grupo acaba de dar a luz este quinto trabajo engendrado entre las paredes de su hogar. "No ha habido capitán, sólo muchos marineros trabajando todos juntos", defiende Lizana.

"En contra de la Biblia, estuvimos en Babilonia y tocamos la flauta"

"Hemos hecho 'UNiVERSO' en casa, con tranquilidad y sin órdenes"

EA! empezó en 1992 cuando Pilar La Mónica y Juan José Madrera salieron al escenario en "una fiesta de colegas", según recuerdan.

Su creatividad había empezado mucho antes. La exprimieron al máximo, como sus vidas. Su arte tenía forma de cerámicas y cajones de música pero el respaldo encontrado a sus canciones les animó a apostar por ellas.

En todo este tiempo, acumulan una envidiable carrera musical y un apasionante e intenso recorrido vital que les ha llevado por medio mundo. "Dice la Biblia que nadie tocará la flauta en Babilonia, pero nosotros estuvimos allí y la tocamos", se jacta Madrera mientras hace memoria de sus más atrevidas giras.

Han grabado cuatro discos y han viajado mucho, aunque su parada estaba entonces en la tranquilidad de la sierra granadina a 2.000 metros de altura. Ahora han regresado a Cádiz, a la casa de La Kokina, en Chiclana, que se ha convertido en su estudio de grabación.

"Es un trabajo más artesanal y más cercano que hemos hecho sin prisas", explica Carlos Rey, el guitarrista. Su quinto trabajo se ha nutrido de las confianzas de un hogar con continuas visitas de compositores y músicos que, a cambio de la invitación, devolvían aportaciones fundamentales para imprimir carácter a su nueva producción realizada bajo su propio sello.

Si los anteriores discos habían encontrado fuente de inspiración en los elementos fundamentales, el fuego, el agua, el aire y la tierra, UNiVERSO trata de fusionarlos a todos. Hay sitar, flauta, txalaparta o acordeón.

Raúl Marco y Trysko, dos de sus compositores emblema, aportan algunos de los temas, pero también contribuye Antonio Lizana, el saxofonista, aquel niño que en sus primeras actuaciones el grupo sacaba al escenario casi como los que enseñan a bailar a la cabra.

"Yo veo este trabajo más flamenco y con arreglos más latinos", destaca el saxofonista. "Llevamos toda la fusión porque aquí hemos colaborado todos. Lo hemos hecho en una casa, con mucha tranquilidad, sin órdenes de capitán pero con el esfuerzo de todos los marineros".

Todo el grupo está dispuesto a subirse a cada vagón de esos trenes que pasan cargados de oportunidades. Llevan ya en la maleta un buen número de conciertos comprometidos. "Nuestros conciertos son invitaciones a irnos de juerga", sentencia la cantante.

Ahora, los integrantes del grupo participan en la localidad costera de Chiclana en el montaje de la asociación sociocultural El Tendedero. En su sede en construcción forjan sus nuevos retos. Y, mientras hablan, algunos juegan a estrujar con sus dedos las hojas de una planta de hierbabuena. Como los que buscan en ese aroma la clave de nuevas inspiraciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 2008