El presidente del Partido Popular (PP) en Cataluña, Daniel Sirera, lanzó ayer el guante al presidente del Gobierno de la Generalitat, José Montilla, y le ofreció su apoyo, según dijo "a cambio de nada", si expulsa a ERC del Ejecutivo. Sirera exigió la salida de los consejeros republicanos porque, a su juicio, "no puede ser" que un partido que forma parte del Gobierno "esté manifestándose en contra de decisiones que toma".
Los candidatos a dirigir el PP dicen tener más apoyos de los que hay
Sirera, que realizaó estasd manifestaciones en si visita a la Feria de Abril de Cataluña, sostuvo que si Montilla fuera coherente, debería gobernar en solitario y buscar "acuerdos ocasionales" con otros partidos. El líder del PP ofreció sus 14 escaños del Parlament para apoyar al PSC, siempre que expulse a ERC, para afrontar "los problemas reales" de los ciudadanos y "garantizar la estabilidad" del Gobierno hasta que se convoquen nuevas elecciones. Los diputados del PP más los del PSC sólo suman 51 escaños, muy lejos de los 68 de la mayoría absoluta.
El dirigente popular, inmerso en una pugna por hacerse con el control del partido en el congreso regional de los populares catalanes en julio, denunció que hay proyectos parados "por culpa de ERC e ICV-EUiA", como el Cuarto Cinturón y la interconexión eléctrica con Francia.
Sirera aprovechó su visita en la Feria de Abril para sacar pecho ante sus dos oponentes, Alberto Fernández Díaz y Montserrat Nebrera, con el objetivo de hacerse con la presidencia del PP en Cataluña, que el actual dirigente aspira a revalidar. Así, aseguró que él ya cuenta con 380 avales para afrontar el congreso del 5 y 6 de julio. "Supera en mucho la cifra necesaria para poderse presentar [necesita 218 apoyos de los 1.090 compromisarios que asistirán a la convención]", sostuvo.
A pesar de afirmar que tiene más avales de los necesarios, Sirera no renuncia a hacerse con más apoyos, en especial en las provincias de Girona, Lleida y Tarragona. Ahora, prosiguió, se dedicará a "explicar a los militantes cuál es el proyecto de partido" que pretende impulsar, para lo cual necesitará la ayuda de "todos los militantes y no sólo de los compromisarios".
Sin embargo, los números no cuadran. Los tres candidatos a la presidencia del PP en Cataluña afirman haber logrado en dos semanas más avales en la provincia de Barcelona de los que en realidad hay. Entre los tres suman 760 apoyos, cuando sólo hay 518 compromisarios en la provincia.
Fuentes del entorno de Daniel Sirera sostuvieron que los 380 apoyos que tiene están en la provincia de Barcelona; el presidente del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández Díaz, mantuvo que ya ha superado los 300 avales en la demarcación, y la tercera candidata en liza, la diputada en el Parlament Montserrat Nebrera, afirmó que cuenta con 170 avales, de los cuales entre 80 y 90 están en la provincia. Todos indicaron que sus cifras son rigurosas y que tienen los avales firmados. Pero las cifras siguen sin ser posibles. Fuentes del PP apuntan que o los candidatos inflan sus apoyos o bien hay compromisarios que están avalando a más de un candidato a la vez, lo que haría nulo su respaldo.
Sirera ayer también salió al paso de las acusaciones de Nebrera de ir "a la caza del aval" y obstaculizar que ella pueda conseguir los que necesita para presentarse al congreso. El actual presidente del PP respondió que no ha "forzado a nadie". Por su parte, el viceportavoz del PP en el Congreso de los Diputados, José Luis Ayllón, dijo ayer que no percibe "gran una diferencia ideológica" entre Sirera y Fernández Díaz. De Nebrera afirmó: "Acaba de llegar al proyecto del PP y posiblemente no conoce el talante de nuestra formación en los últimos años".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 2008