El español Carlos Carcas, director del documental Old man Bebo, fue galardonado el pasado fin de semana en el Festival Internacional de Cine de Tribeca, en Nueva York, con el premio al mejor director novel. "Nos ha demostrado que si se tiene arte en el cuerpo y en el alma, éste encuentra su camino hacia el exterior", aseguró el jurado al anunciar su decisión. El filme está producido por Fernando Trueba y recorre la vida del pianista cubano Bebo Valdés.
En esta última edición, la séptima, también fueron premiados el largometraje sueco Let the right one in, de Thomas Alfredson; el turco-británico My Marlon and Brando, de Huseyin Karabey; y el documental Pray the devil back to hell, de Gini Retiker, sobre la lucha de las mujeres de Liberia por recuperar su dignidad tras la guerra.
Tribeca parece finalmente consolidarse, no sólo como el festival de cine independiente de la Costa Este, sino también como referente dentro del panorama internacional de certámenes de cine. Creado por Robert de Niro tras los atentados del 11-S con la intención de revitalizar económicamente el barrio neoyorquino que le bautiza, el festival ha pasado por diversas fases. Este año, tras reducir el número de películas -de 170 a 121-, concentrar las proyecciones en un área más reducida de la ciudad, aumentar la calidad de las piezas seleccionadas y conseguir el apoyo total de la intelligentsia de Hollywood, Tribeca parece definitivamente integrado en el circuito del cine.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 2008