Los enormes atascos de la autovía CV-35 en Valencia, más conocida como la de Ademuz, se alargarán probablemente hasta 2009. A los retrasos ya acumulados en la mejora y ampliación de esta vía que debe vertebrar la comarca del Camp de Túria se suma la falta de un proyecto definitivo para el enlace con la autopista A-7, según reconoció hace unos días el consejero de Infraestructuras, Mario Flores, durante la puesta en servicio de otro tramo de la CV-35 entre Casinos y Losa del Obispo. El consejero, no obstante, destacó que hasta julio continuarán abriéndose tramos acabados de la autovía de Ademuz.
El nuevo retraso en la conclusión de una obra que se está eternizando y mantiene en atascos a miles de conductores diariamente ha sido criticado por la portavoz adjunta del PSPV-PSOE en las Cortes Valencianas Carmen Ninet. "Esto es una tomadura de pelo a muchos valencianos que a diario viven una pesadilla y se juegan la vida de manera literal cuando tienen que desplazarse a sus lugares de trabajo", afirma Ninet, quien denuncia también los sobrecostes de las obras de la CV-35, adjudicadas por el sistema del peaje en sombra, por el que la concesionaria sufraga la actuación a cambio de explotar la infraestructura con el cobro de un canon a la Administración. Para Ninet, la Generalitat en este caso "ha demostrado su incapacidad a la hora de gestionar con eficacia sus competencias en materia de infraestructuras y transporte público, como se puede observar con las obras de una de las carreteras cuya competencia es únicamente" de la Administración autonómica.
Rediseño complicado
Por su parte, el consejero asegura que el rediseño del enlace de la CV-35 con la A-7 es complicado, y hace hincapié en que antes del verano estarán en servicio los tramos entre Llíria y Casinos, y también los que unen la primera localidad con Valencia.
Con las obras, la entrada a Valencia desde las poblaciones del Camp de Túria, Los Serranos o el Rincón de Ademuz en hora punta es un suplicio. La infraestructura soporta un tráfico de más de 100.000 vehículos diarios que sufren importantes retrasos debido a las obras, que comenzaron en verano de 2006 y debían haber estado terminadas a finales del año siguiente, según unas previsiones iniciales que no se han cumplido.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de mayo de 2008