Music Komite es F. Calderón. F. Calderón es Francisco Ramírez Calderón (Cádiz, 1977), una esponja que absorbe en sus creaciones lo mejor de los músicos con los que actúa y trabaja para realizar sus propias composiciones. El ordenador es su herramienta principal. Ha sido fundamental para culminar las cuatro piezas de su último disco, Folk Hero, editado por Miga Label para Internet. Son cuerdas, vientos y voces recopiladas en varias sesiones de grabación. Intercambio que él mismo promueve a partir de su propio portal amplicrew.com, en el que F. Calderón -así es como le gusta que le conozcan- fomenta nuevos trabajos salidos de voluntarios recursos sonoros que viajan por la red.
Pregunta. ¿Dónde nace su inspiración musical?
"Yo opto por la descarga libre en Internet, pero soy adicto al vinilo"
Respuesta. Desde que tengo recuerdo, siempre me ha gustado mucho la música. Cuando era crío era más rock, punk, hip hop. He tocado en muchas bandas. He grabado varios discos. Ayer hablaba con un amigo y le decía que aunque quisiera hacer algo de un estilo determinado, me saldría mezclado. Soy incapaz de hacer algo puro.
P. ¿Y busca un estilo propio?
R. Todo te va marcando. Yo me metí en el mundo del skate y eso también influye. He ido en una furgoneta por Europa para tocar por ahí. Ese impulso para mí ha sido muy importante, ese espíritu aventurero.
P. ¿Hay manera de definir su música?
R. Ahora acabo de sacar un disco bajo la denominación de Music Komite, que se pensó para apoyar unas creaciones audiovisuales. La definiría como música electrónica para no bailar con pinceladas acústicas. Yo me apoyo mucho en la guitarra. Para que no sea todo tan digital. Y es que la música electrónica puede ser fría. Después estoy con un proyecto paralelo, Dub Explosion Soundsystem, con mucha influencia jamaicana.
P. ¿El ordenador es un instrumento musical?
R. Totalmente. El ordenador te permite tener desde un cuarteto de cuerda, un kit de percusión, viento... Es un instrumento muy importante hoy en día.
P. ¿Se pierde la artesanía de la música?
R. Son otras maneras. Puede pensarse que es una locura pero es su evolución natural. Hacer música ahora sin ordenador es muy complicado. Se puede hacer y a mí me encanta. Pero las nuevas generaciones de músicos tienen el ordenador y no es una mala influencia.
P. ¿Ha creado un portal de creación e intercambio musical? ¿Cómo funciona?
R. Ha tenido muy buena acogida. Surgió de la experiencia con todos los grupos con los que he estado trabajando. Yo he estado viviendo en Bélgica, Suecia, Alemania. En todos estos viajes he conocido a muchos músicos y se me ocurrió unir en una página a todos estos contactos y también abrir las puertas a todos los que tuvieran inquietudes. Los músicos envían sus archivos y se cuelgan en la web. Hay de todo: gente que canta, trompetistas, músicos electrónicos... De esas descargas pueden hacer sus propias composiciones y después se vuelve a colgar. Es un portal informativo de música.
P. ¿Internet puede matar a la música o al contrario?
R. Yo opto por el compartir la música. Evidentemente todo el mundo se baja música. Mis trabajos se editan por discográficas en Internet. Es gratuito. No veo un duro pero la salida de los músicos es hacer directos. Puede ser que a Alejandro Sanz le afecte Internet, pero eso lo han inventado las grandes compañías. Los mismos que se quejan son los que han creado los ordenadores, los grabadores e Internet. Sus mismos inventos se han vuelto contra ellos. Yo opto por la descarga libre en Internet, pero soy adicto al vinilo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de junio de 2008