Definitivamente ha ganado el Gael actor. En la titánica lucha entre intérprete y director, ha vencido con claridad el primero. Lo reconoce el propio realizador. Y actor. Porque son dos en uno. Gael García Bernal se ha estrenado tras las cámaras con Déficit, un filme que él mismo protagoniza. "El Gael actor ha vencido al Gael director", asegura este mexicano de 30 años, que también se ha metido a productor. "Nunca más me volveré a dirigir", añade García Bernal en Granada, donde ha presentado su debú detrás de la cámara, tras su estreno el pasado fin de semana en México.
Es uno de los actores más solicitados del panorama internacional. Y él trabaja allí donde le ofrecen algo interesante. Con Alejandro González Iñárritu protagonizó Amores perros, su gran presentación en el cine. Siguieron muchas películas: Y tu mamá también (Alfonso Cuarón), La mala educación (Pedro Almodóvar), Diarios de motocicleta (Walter Salles), La ciencia del sueño (Michel Gondry) o Babel (González Iñárritu). "Las tablas, el escenario, es mi territorio natural. La próxima vez preferiría no actuar para no sentirme tan osado, con tanta la libertad como para decirle al director cómo se hacen las cosas. Dirigía más delante de la cámara que detrás. Muchas cosas acerca de la gramática del cine y acerca de su artesanía no las he aprendido, no las pude aprender en esta película. Me gustaría volver a experimentar. Pero sólo detrás de la cámara", advierte el actor-director, que se siente, sin embargo, muy afortunado de venir "de arriba" de las tablas porque, de otra manera, "no sabría cómo hablar" a sus intérpretes.
"Como intérprete, he dirigido más delante de las cámaras que detrás"
"De alguna manera me he enfrentado a la realidad indígena de México"
"No quería hacer una historia de pobres y ricos, no he tomado partido"
Su paso al otro lado lo ha visto de manera natural. "Hacer cine en México, por fortuna, te involucra muchísimo en todos los aspectos de la industria. Sobre todo con amigos directores, como el negro, González Iñárritu, que es permeable, cómplice, y que me ha dejado acompañarle siempre. La única decisión que no he compartido con los realizadores con los que he trabajado es dónde poner la cámara. Eso es casi lo único que te aparta de ese club de vampiros en que muchas veces se convierten los realizadores. Ahora ya he puesto la cámara".
Déficit, una historia claustrofóbica y tensa, transcurre en un solo día y ha sido rodada en vídeo, -"con una cámara muy chiquita"- y con apenas presupuesto. Producida por Canana, la empresa que García Bernal comparte con Pablo Cruz y el también actor Diego Luna, Déficit nace de una broma, de una situación cómica, de pensar qué pasaría si un pibe intenta engañar a su novia para que nunca aparezca en una fiesta programada para poder ligar con otra chica.
Luego todo desemboca en una dura crítica de la lucha de clases en México, del enfrentamiento entre ricos y pobres, de las diferencias culturales y las dadas por el color de piel. "Me he enfrentado de alguna manera a la realidad indígena de México", explica este apasionado de la política.
Protagonizada por actores desconocidos, Déficit narra la fiesta que organizan dos hermanos de una adinerada familia mexicana. Ellos y sus amigos se encuentran en una gran casa en el campo con los trabajadores de la mansión. "No quería hacer una historia de ricos y pobres, no quería tomar partido por ninguno de ellos. Queríamos mostrar cómo los personajes son víctimas del entorno, de sus familias, del color de su piel, todo de manera muy intuitiva y con neutralidad".
No fue tan fácil como parecía. "Partíamos de algo sencillo, un filme hecho en vídeo, en un solo escenario y con una estética muy casera. Cuando entramos con rigor en la historia se nos volvió terriblemente complicado. Sobre todo, porque debimos crear tiempo y espacio, que es lo que a fin de cuentas resultó nuestro descubrimiento más inocente al hacer esta película. Que el cine es eso, ya lo dijeron los rusos que hacer películas es esculpir el tiempo. Esto a los directores les sonará como algo obvio, pero, para mí, fue todo un descubrimiento".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de junio de 2008