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La policía investiga el posible secuestro de un empresario en Cádiz

Rafael Ávila, desaparecido el lunes, administraba constructoras

Sanlúcar de Barrameda

Rafael Ávila apagó su ordenador a las 21.30 del lunes, cerró las tres cerraduras de su asesoría fiscal, pero dejó su cartera encima de la mesa del despacho. Desde entonces, ni rastro de este popular profesional de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). Tres días después, su móvil sigue apagado. La familia espera una llamada certera que confirme el paradero de Ávila o despeje los rumores sobre un posible secuestro. La policía no descarta el sucuestro pero se mantiene cauta a la espera de pistas.

"Es un calvario y una angustia tremenda. Ya quisiéramos tener noticia de él, incluso aunque fuera cuestión de dinero, lo prefiero", declaró ayer su hermano José Manuel Ávila. A su espalda, un operario cambiaba la cerradura de la asesoría Fisconta, dirigida por Ávila, economista de 44 años, casado y con tres hijos, y muy conocido en la localidad gaditana. Agentes del Grupo Central de Secuestros y Extorsiones se han desplazado a Sanlúcar para avanzar en la investigación. "Todas las líneas de investigación están abiertas", reiteran fuentes policiales.

Mientras, los rumores y falsos avisos hacen mella en el ánimo de la familia. Desde el lunes han recibido llamadas telefónicas anónimas "muy absurdas" sobe el secuestro, pero sin resultados. "Hay gente estúpida con pocos escrúpulos y luces. Puede estar retenido, pero nadie ha llamado para pedir un rescate. También podría estar inconsciente, pero no quiero ni pensar la posibilidad de que se haya ido voluntariamente", esbozó Ávila.

Nunca fue amenazado

La familia denunció la desaparición del empresario el martes tras su ausencia durante la anterior madrugada. Desde entonces, ha pedido la colaboración vecinal y desmentido que hayan pedido un rescate de 10 millones de euros. La familia Ávila, que nunca ha recibido amenazas, posee intereses en la constructora Avisur, así como en varias gasolineras y las bodegas Herederos de Argüeso. "Él no es constructor, ni las gasolineras son suyas. Sólo es asesor fiscal de las empresas y por eso figura como administrador, porque es la persona más fiable", subrayó su hermano José Manuel.

Los sanluqueños aún no han digerido la desaparición del empresario. "Nos ha sorprendido porque es un hombre muy serio y no parece que estuviera en asuntos problemáticos", aseguró un portavoz municipal. El secuestro es sólo una más de las hipótesis, por muchos rumores que se disparen. Hace mes y medio desapareció en Sanlúcar una mujer, de 80 años. Nada se sabe de ella.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de junio de 2008