El Gobierno de Zimbabue anunció ayer que ha suspendido indefinidamente las actividades de todos los grupos de ayuda y ONG en el país, a los que acusan de incumplir las normas de registro. La suspensión se produce una semana después de que el Ejecutivo del presidente, Robert Mugabe, prohibiera a algunas organizaciones distribuir alimentos, en un país donde un tercio de la población depende de la ayuda humanitaria, al acusarlas de hacer campaña a favor de la oposición.
La noticia se produce el mismo día en el que nueve diplomáticos de EE UU y Reino Unido fueron retenidos durante varias horas en un control de la policía, que les amenazó, les quitó sus teléfonos y pinchó los neumáticos de los vehículos. La comitiva regresaba a Harare, la capital, tras una misión de observación a un mes de la segunda vuelta de las presidenciales. El día antes, el líder de la oposición, Morgan Tsvangirai, fue detenido e interrogado durante horas. Washington y Londres han calificado el suceso de "acto de intimidación inaceptable".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de junio de 2008