Un grupo de encapuchados agredió ayer al mediodía a cinco jóvenes neonazis con bates de béisbol, cadenas y un hacha. Los heridos se dirigían a un campeonato de fútbol organizado por el grupo fascista Combat España. La policía cree que los agresores son radicales de izquierda.
La violencia entre grupos neonazis y de extrema izquierda vive en Madrid momentos críticos desde el asesinato, el pasado noviembre, de Carlos Javier Palomino, de 16 años, cuando acudía a protestar contra una manifestación xenófoba. Esta última agresión llega apenas una semana después de que radicales de izquierda y fascistas mantuviesen un violento encontronazo en el centro de Madrid. Entonces, grupos de extrema izquierda acudieron a la Puerta del Sol para boicotear una manifestación del partido ultraderechista Democracia Nacional. En marzo, otra manifestación de corte fascista derivó en un enfrentamiento entre radicales y policía. En enero, un grupo de punkis apaleó a un joven cabeza rapada.
La pelea de ayer duró apenas 90 segundos, según varios testigos. Tres vehículos se detuvieron en una calle del distrito de San Blas frente a cuatro chicos y una chica que vestían camisetas con símbolos nazis. De los coches bajó una docena de encapuchados armados con bates de béisbol, cuchillos y al menos un hacha. Sin mediar palabra, la emprendieron a golpes. Uno de los agredidos, de 19 años, recibió hachazos en el brazo y el tobillo. Otro, de 20 años, fue apuñalado en el gemelo. El resto de heridos presentaba contusiones en cabeza y espalda. "Parecía una escena de La matanza de Texas", explicaba un vecino del barrio.
El grupo huyó a toda velocidad, saltándose los semáforos de la zona. Un taxista tuvo tiempo de apuntar la matrícula de uno de los vehículos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 8 de junio de 2008