El padre de La guerra de las galaxias, George Lucas, ha llevado al Capitolio la fuerza que salvó al universo "hace tiempo, en una galaxia muy muy lejana". Aunque el director y productor acudió a la Cámara de Representantes de Estados Unidos a testificar en el Comité de Energía, Telecomunicaciones e Internet, no pudo evitar dejar su fantasía volar y desenfundar su espada láser. "¿Quién es el presidente Bush? ¿Luke Skywalker o Darth Vader?", le preguntó un periodista del diario Washington Examiner. "Lo dejo a la elección del espectador", dijo Lucas.
Uno de los muchos apodos del vicepresidente Dick Cheney es el de Darth Vader. "Parece que a él le gusta", añadió el director. De lo que no hay duda es de que el senador de Illinois Barack Obama es un caballero Jedi. "Es algo razonablemente obvio", dijo Lucas, jugando a ser el Obi Wan Kenobi del aspirante a la presidencia.
Lucas contó que se quedó sorprendido por el complejo mundo de Washington. "Es más difícil aprobar algo en el Congreso que montar una de mis películas", dijo Lucas al Examiner. Y sus películas no son precisamente de las de bajo presupuesto.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 30 de junio de 2008