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El conflictivo congreso del PP

Rajoy da un tirón de orejas al PP catalán por ser "minoritario"

Sánchez-Camacho recuerda al líder popular que Cataluña es clave para ganar

La nueva presidenta del PP catalán, la senadora Alicia Sánchez-Camacho, es una noble y disciplinada militante. Por eso ayer, en la clausura del 12º congreso de los populares, fue lo más diplomática posible cuando tuvo que lanzar una advertencia al líder del PP, Mariano Rajoy, sentado en primera fila. Sánchez-Camacho recordó a Rajoy que si un día quiere ganar las elecciones en España, es necesario e imprescindible que el PP haga un buen papel en Cataluña en las próximas elecciones generales, es decir, reduzca distancias con sus oponentes socialistas, que le sacan 17 diputados. La senadora lo vistió de invitación para que el presidente nacional viaje más a menudo a Cataluña.

Rajoy considera "irresponsable" que Zapatero no se centre en la crisis económica

Rajoy recogió el guante y aseguró a Sánchez-Camacho que contará con todo su respaldo. Pero a continuación recordó a los militantes catalanes que la tarea para que el PP llegue a ser partido de gobierno en Cataluña, y de rebote en España, les corresponde sobre todo a ellos, como ha sucedido en Valencia, Madrid y Murcia, "donde el PP estaba a una distancia sideral de los socialistas y les vencimos", dijo. "Pero primero hace falta creérselo y mucha inteligencia, generosidad, habilidad y humildad. No os creáis más listos que el resto", remachó. Y de paso les echó en cara que en las elecciones generales el PP es el tercer partido más votado en Cataluña, lo que no se repite en las autonómicas. "Hoy somos los terceros y depende de nosotros. Si hemos podido en otros lugares, también vamos a poder en Cataluña, porque no tenemos vocación de partido minoritario". Todo un aviso para navegantes.

El líder popular pasó de puntillas sobre la ajustada victoria de Sánchez-Camacho. Se refirió sólo a legitimidad de los resultados obtenidos por la senadora e ironizó sobre los altercados de la víspera con un simple: "Lo gordo pasó ayer". E incluso pareció burlarse de las protestas de los compromisarios cuando se deshizo en elogios a la vicesecretaria de Organización, Ana Mato, contra quien la militancia lanzó toda clase de improperios al considerarla responsable de la imposición de Sánchez-Camacho como candidata oficial. ¿Y de Montserrat Nebrera? Indiferencia absoluta por parte del líder pese a que la parlamentaria consiguió contra pronóstico un digno 43%.

Las lecciones de Rajoy no pasaron desapercibidas. Fueron la respuesta a un discurso de Alicia Sánchez-Camacho repleto de deseos sobre el futuro del partido y advertencias al resto de las formaciones sobre la "exclusión" del PP catalán. Pero ni una línea sobre la ardua tarea que le queda por delante y cómo piensa llevarla a cabo. Si la senadora salió a la tribuna con aires de flamante presidenta, Rajoy le mencionó una a una las obligaciones del cargo, aunque reconoció la dificultad de pertenecer al PP en una comunidad como Cataluña. "Ya sé que las cosas no son fáciles", reconoció.

Consciente de que la de ayer era una tribuna idónea para contrarrestar el congreso del PSOE, Rajoy reclamó a José Luis Rodríguez Zapatero que en esta legislatura se centre en resolver la crisis económica, pues "sería irresponsable" primar asuntos que "dividen a la población", como el laicismo, la ampliación del derecho al aborto o el voto de los inmigrantes.

La nueva presidenta aprovechó la presencia de invitados de otros partidos políticos para avisarles de que no tolerará que se acuse al PP de fomentar la "catalanofobia" por reclamar el cumplimiento de la sentencia judicial que obliga a aplicar la tercera hora en castellano. "Y tampoco permitiré, porque no es justo, que se deforme desde fuera la imagen de mi partido o que tenga que justificar que soy catalana y del PP. Estoy cansada", abundó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de julio de 2008