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Los socialistas acusan al BNG de "intentar restringir por esta vía el sufragio emigrante"

"Si lo que pretenden es que los emigrantes no puedan votar en las autonómicas, que lo digan y entonces estaremos ante un debate distinto", señala un importante dirigente del PSdeG aludiendo a sus socios de Gobierno en San Caetano. "En cualquier elección la ley señala el día en que comienza el escrutinio electoral, no cuando acaba, y lo que se entiende del acuerdo es que en las autonómicas éste debe empezar al tercer día", añade.

La conclusión de los representantes socialistas consultados por este diario es que el Bloque intenta utilizar "un subterfugio para limitar derechos a los emigrantes" en lugar de intentar perfeccionar los mecanismos del voto para garantizar la limpieza del proceso. "Y eso es la antidemocracia porque lo que están intentando es que entren los menos votos posibles", acusan.

Del otro lado del bipartito tampoco escatiman reproches a sus socios del PSdeG. "Cuando se trata de legislar sobre el voto emigrante, los socialistas siempre arrastran los pies, lo han hecho durante toda la legislatura, lamenta un diputado del BNG que, sin embargo, no descarta un acuerdo durante los próximos días que dé pie incluso a que el Consello de la Xunta del jueves apruebe la modificación legal. Una vez que el Gobierno remodele la legislación electoral gallega, los cambios deberán ser ratificados por el pleno del Parlamento y entrarán en vigor al día siguiente.

En lo que sí están de acuerdo los representantes de PSdeG y Bloque es en que el plazo para contar las papeletas llegada la diáspora será menor en las elecciones de marzo, y en que Galicia no volverá a esperar nueve días para conocer a su nuevo presidente. En las autonómicas de 2005 que hicieron perder al PP la mayoría absoluta y el Gobierno de la Xunta, los populares fueron la fuerza más votada en la emigración, donde lograron 41.436 papeletas, frente a las 37.073 del PSdeG y las 3.918 del Bloque. Durante las últimas elecciones generales, el PSdeG logró un vuelco en el sufragio exterior y se convirtió en la fuerza preferida de los emigrantes al obtener 66.436 votos. En los comicios de marzo el PP obtuvo 38.474 votos y el BNG, 3.107.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de julio de 2008