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Reportaje:

Una fuga estrambótica

Dos de las cinco menores huidas en Córdoba siguen desaparecidas. La Junta abre una investigación

La escapada de Mónica, Piedad, Noelia, María Ángeles y Estefanía no debió pasar de una simple anécdota. Las chicas, todas de 15 años salvo una de 14, se marcharon el domingo 29 de junio de un centro de menores de Hornachuelos (Córdoba) donde se tratan los trastornos de la conducta de adolescentes tuteladas por la Junta de Andalucía. Tres de las chicas fueron localizadas en Granada el viernes y devueltas al sistema de protección. Dos continuaban anoche en paradero desconocido.

La Junta reconoce que los chicos ingresados en este tipo de centros, que no son reformatorios cerrados, suelen protagonizar escapadas. Pero en este caso hay elementos diferenciadores. Normalmente, los menores suelen volver a las pocas horas. De hecho, las cinco chicas de Hornachuelos aparecieron el lunes pasado en el cuartel de la Guardia Civil del municipio cercano de Palma del Río. El problema es que de allí salieron tranquilamente, sin que los agentes y el director del centro de menores lo impidieran. El lunes, cuando se personaron en el cuartel, la Guardia Civil ya sabía que existía una denuncia por su desaparición. Tanto el instituto armado como la dirección de la unidad argumentan que no podían retenerlas allí contra su voluntad porque no habían cometido ningún delito.

Los juristas y expertos consultados por este diario no se ponen de acuerdo sobre si se actuó bien o no. Quizás, el mejor análisis de la historia lo ha hecho José Chamizo, Defensor del Pueblo y del Menor en Andalucía. En su opinión, los agentes de la Guardia Civil deberían haber esperado a que llegara la policía autonómica para hacerse cargo de ellas, ya que es el cuerpo que tiene las competencias en materia de menores. Pero no fue así. Según Chamizo, parece que en este caso se ha dado una falta de coordinación entre los dos cuerpos de seguridad. Su oficina ha abierto ya una queja de oficio para que se aclare esta estrambótica fuga.

Las menores se personaron aquel lunes en el cuartel de Palma del Río para denunciar a algunos de sus monitores por causarles unas supuestas lesiones. Fueron acompañadas de una mujer. Se trata de la madre de una ex interna del centro de menores de Hornachuelos. La mujer sostiene que se encontró con ellas el lunes por la mañana en Palma del Río y decidió acompañarlas a que interpusieran la denuncia por malos tratos.

La dirección general de Infancia de la Junta ha abierto "diligencias informativas" para tratar de esclarecer el suceso. Mientras, procura ofrecer pocos datos sobre las chicas. Recuerda que, al fin y al cabo, son menores protegidas por la administración.

Una semana de escapada

El periplo de dos de las menores desaparecidas dura ya una semana. Ésta es la cronología.

- Domingo, 29 de junio. Las cinco menores huyen del centro que gestiona la Fundación Arco Iris en el municipio cordobés de Hornachuelos. No es un reformatorio, sino una unidad concertada por la Junta para adolescentes con problemas de conducta. Esa noche, el director del centro denunció su desaparición en el cuartel de Palma del Río (Córdoba).

- Lunes, 30. Por la mañana, las menores acudieron al cuartel de la Guardia Civil para denunciar al centro por malos tratos. Les acompañó una mujer, madre de otra menor que estuvo ingresada en ese centro hace un mes. Por la tarde, se marcharon del cuartel sin que nadie se lo lo impidiese El director del centro de menores estaba presente mientras ponían la denuncia. Desde ese momento, se encuentran en paradero desconocido.

- Miércoles, 3 de julio. La Junta abre una investigación.

- Jueves, 4. El Gobierno andaluz anuncia que en la búsqueda participan la Guardia Civil, la policía autonómica y agentes de los municipios de la zona.

- Viernes, 5. Tres de las chicas son localizadas por la policía autonómica en la plaza 28 de febrero de Granada. Ésta vez sí fueron conducidas a un centro de protección. Las otras dos continúan en paradero desconocido a pesar de que en un principio se había afirmado que estaban prácticamente localizadas. Se creía que las dos podían estar también en Granada, aunque la búsqueda todavía no ha dado resultados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 7 de julio de 2008

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