Xavier Trias, presidente de Convergència en el Ayuntamiento de Barcelona, se ha convertido en el político más valorado por los barceloneses, de acuerdo con los resultados del barómetro municipal correspondiente al primer semestre del año. El jefe de la oposición obtiene una nota de 5,5 puntos, por encima del alcalde Jordi Hereu, que se queda con 5,1.
El PSC ganaría las elecciones, pero CiU avanza seis puntos en intención de voto
Cuatro de cada cinco barceloneses no conocen a Ricard Gomà, líder de ICV
El 13% de los entrevistados ha tomado el AVE y el resto quiere hacerlo
En el barómetro del segundo semestre de 2007, los dos políticos empataban a 5,4. La encuesta, realizada en junio sobre un universo de 800 personas, fue recibida con alborozo por Convergència y con cierta suficiencia por los dirigentes socialistas, que la asocian a la erosión que suelen sufrir los políticos en el poder en tiempos de crisis.
Pero la encuesta aporta más datos que reconfortan a los convergentes, que consideran que empiezan a recoger los resultados de su labor en la oposición. Si en septiembre los socialistas lograban el 23,4% de la intención de voto y CiU el 14%, ahora la horquilla se ha estrechado así: 22,4% para Hereu y 20% para Trias. "Hemos ganado ocho puntos en intención de voto. Hereu ha tenido un resultado peor que cuando Joan Clos abandonó la institución en 2006", señaló el portavoz convergente, Joaquim Forn. Jordi Portabella, de Esquerra, obtiene la misma puntuación que Hereu y sólo suspenden Ricard Gomà, de Iniciativa, sucesor de Imma Mayol, al que casi nadie conoce, y Alberto Fernández, del Partido Popular (PP), que se consuela diciendo que la encuesta está manipulada.
Los resultados han causado cierto nerviosismo entre los socialistas, aunque aseguran que tienen tiempo para enderezar la situación, ya que faltan aún tres años para las elecciones. En cualquier caso, Hereu volvería ahora a ganar en las urnas y la mayoría de los encuestados consideran buena o normal (64%) la gestión municipal. Hay un dato revelador: el 38% sostiene que Barcelona ha empeorado en el último año, frente al 35% que cree que ha mejorado y el 22% que piensa que está igual.
El muestreo se realizó entre el 16 y el 27 de junio, pero el Ayuntamiento ha decidido presentarlo en agosto, cuando la mayoría de las instituciones tienden a no tardar tanto. Jordi William Carnes, alcalde en funciones de Barcelona -Hereu está en Pekín-, dijo durante la presentación que han explicado las conclusiones en cuanto han podido. "¿La mejora de CiU? Todos los gobiernos suelen pagar el desgaste de una crisis económica. Hay que evaluar la encuesta en ese contexto", afirmó.
La realidad es que las preocupaciones de los barceloneses han cambiado. Si 2007 fue el año del apagón y de las colosales molestias del AVE, ahora es el de las secuelas generadas por la crisis económica. En el barómetro de otoño, las cuestiones derivadas de las infraestructuras ocupaban el primer lugar (16%), seguidas de la vivienda (14%) y la seguridad ciudanana (10,5%). Y ahora la principal inquietud son los problemas asociados a la inmigración (15,1%), que ha pasado del cuarto lugar al primero. La seguridad (13,6%) y la vivienda (9%) le siguen por este orden. "En tiempos de crisis los componentes más conservadores se acentúan. Se dan situaciones de xenofobia y racismo, como ya hemos visto en otros puntos de España. Deberemos estar atentos", dijo Carnes.
Pese a las martirizantes obras del AVE, el 82% de los encuestados consideran que la llegada de la alta velocidad es muy buena o buena para los barceloneses porque mejora las comunicaciones.Sólo el 7,9% la critica por estar en desacuerdo con la gestión del proyecto. El 11,3 % de los entrevistados han viajado alguna vez en el AVE y la mayoría de los que aún no lo han hecho tienen intención de utilizarlo. Los encuestados aprueban tanto la llegada del AVE como la recuperación por parte del Ayuntamiento del castillo de Montjuïc. En ese punto la armonía es absoluta: mayoritariamente quieren, como los gestores municipales, que se instale en él un centro para la paz.
Vacaciones en Barcelona
La crisis económica está haciendo estragos. El 30% de los ciudadanos admiten que tienen previsto pasar el verano en Barcelona, frente al 58% que al menos estará fuera de la ciudad una semana. La encuesta ni siquiera planteaba ya la opción de pasar el mes de vacaciones fuera de casa. Barcelona es considerada una ciudad "moderna, abierta, cosmopolita, tolerante y diversa" por el 14% de sus habitantes, que esperan pasar sus vacaciones disfrutando en las playas de la ciudad (56%) y en fiestas populares (44%), y asistiendo a conciertos (40%). El 40% acudirá a las fiestas de Gràcia.
Los barceloneses admiten que su situación económica ha empeorado en el último año: así lo cree el 47,8%, frente al 35% que piensa que está igual y el 15% que considera que ha mejorado. Su percepción sobre la economía de la ciudad, de Cataluña y del resto de España es incluso peor: el 63% opina que la situación financiera de Barcelona es mala, el 67% lo afirma de Cataluña y el porcentaje se eleva al 74% respecto a España. Aun así, los barceloneses se muestran optimistas: el 35% vaticina que su economía familiar mejorará.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de agosto de 2008