El matrimonio de miel y almendras, con un más que probable origen árabe, constituye la esencia del turrón. No cabe de duda que nació en el Mediterráneo, donde la materia prima es abundante y de calidad.
Las primeras referencias de este producto datan del XV. El propio cocinero del Rey Felipe II, Antonio Martínez, en su libro Conduchos de Navidad, escribió: "En todas las casas de Jijona huele a miel". El proceso de elaboración se puede ver en Cabanes, en la Cooperativa Artesana de Turrones. Lo que no se enseña aquí es el saber hacer del maestro turronero de quien depende en última instancia el sabor de un turrón de artesano. Por ello la elaboración de este producto sigue teniendo un toque artesanal, pese a que parte de los trabajos manuales han sido sustituidos por máquinas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de agosto de 2008