Argentina presentó la mayor colección de figuras del torneo. Las reunió en Shanghai, en un estadio abarrotado, y las puso a competir contra Costa de Marfil. Los jugadores prevalecieron sobre el equipo y los africanos empezaron a carcomer el invento. El vigente campeón no consiguió ordenarse nunca. Se desajustó en defensa y no supo darle ritmo al juego. La paradoja fue que jugó mejor cuando a los futbolistas les empezó a faltar el aire. Cuando dejaron de correr y se juntaron alrededor del balón para sobrellevar una situación desfavorable. Entonces encontraron el camino.
En sintonía con Alfio Basile, el seleccionador mayor, su colega en el banquillo olímpico, Sergio Batista, hizo acopio de grandes individualidades para compensar la falta de trabajo táctico. Distribuyó a Messi, Agüero, Riquelme, Gago y Mascherano en una zona indeterminada del medio del campo. Agregó a Garay para cerrar la defensa, y a Lavezzi para acompañar al Kun. Mezcló, condimentó, y el producto fue una ensalada.
COSTA DE MARFIL 1 ARGENTINA 2
Costa de Marfil: Angban; Wawa, Diarrassouba, Angoua, Bagayoko; Kambou, Coulibaly, Salomon Kalou, Gervinho; N'Gossan (Dja Djedje, min. 63) y Sékou Cissé (Moura-Komenan, m. 73).
Argentina: Ustari; Zabaleta, Garay, Pareja, Monzón; Riquelme, Gago, Mascherano, Lavezzi (Di María, m. 62); Messi (Sosa, m. 90) y Agüero (Acosta, m. 79).
Goles: 0-1. M. 43. Messi se escapa de Diarrassouba y bate a Angban. 1-1. M. 53. Bagayoko centra y Cissé se impone a Zabaleta en un cabezazo. 1-2. M. 85. Acosta aprovecha un rechace tras un disparo de Messi.
Arbitro: Wolfgang Stark (Alemania) Amonestó a Kalou, Kambou, Agüero y Riquelme.
Unos 57.000 espectadores en el estadio de Shanghai.
En Argentina han proliferado distintas doctrinas sobre los seleccionadores. En un extremo, los científicos, en el otro, los impulsivos. Y en el medio, los oportunistas. Julio Grondona, el presidente de la AFA, experto en relaciones de poder, va rotando seleccionadores según marche el negocio. Desde 2006, ha puesto a Basile y Batista a manipular el gran artilugio de las pasiones nacionales. No se sabe qué ideología practican los nuevos técnicos. Tal vez, ninguna. Tal vez no tengan más método que la intuición. Es el turno de los jugadores. Que se las apañen.
Argentina defiende el oro de Atenas. Tiene todos los recursos para conservar el título. Pero debe ordenarlos. Ayer sucumbió a la necesidad que exhiben sus atacantes por encarar desde cualquier parte de la cancha. Contra quien sea. Como sea. La aceleración de Messi se contagió a todo el equipo, que se obstinó en percutir contra la defensa africana. Siempre por el medio. Casi siempre con imprecisión.
Hasta que, en plena agitación, Riquelme conectó con Messi. El delantero del Barça se escapó de Diarrassouba y, una vez se quedó frente al portero, sólo le quedó decidir cuándo y cómo. Así es Messi. El mejor, hasta cuando no da una. En la segunda parte, en una de sus arrancadas vigorosas, Bagayoko colgó el centro y Cissé se impuso a Zabaleta en un cabezazo.
Argentina empezó de nuevo con las baterías descargadas. El cansancio se convirtió, sin embargo, en una solución. Obligados a administrar la pelota, los jugadores tocaron en corto y al pie. Evitaron el derroche. Distrajeron a la defensa contraria. Y cuando se abrió el claro, Riquelme pasó para Messi, que entró con decisión. Tiro, rechace, y toque. Acuña acabó la disputa.
Las condiciones del Barça sobre Messi
- Tras ganar su recurso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo, el Barça permite ahora a Messi jugar con Argentina los Juegos de Pekín. Pero exige condiciones. En caso de lesión del jugador, el club se aseguró ayer el pago de su salario por parte de la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), además del compromiso de Julio Grondona, presidente del AFA y vicepresidente de la FIFA, de liberar a Messi en los amistosos de la selección.
- El Barça también le pide una indemnización económica a la FIFA mientras el presidente del organismo internacional, Joseph Blatter, expuso su disgusto: "No entiendo cómo el TAS tomó esa solución". Jacques Rogge, presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), piensa que la solución pasa por la inclusión del fútbol olímpico en el calendario de la FIFA.
- Messi manifestó su agradecimiento al club azulgrana. "Le noté tensión emocional y me pidió que no lo reclamáramos", aclaró ayer el entrenador del Barça, Pep Guardiola.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 8 de agosto de 2008