¿Cómo es posible que entre los candidatos propuestos para la renovación del CGPJ, y teniendo en cuenta que los jueces no afiliados suponen casi un 50% de la carrera judicial, no haya ningún magistrado que los represente? ¿Dónde está la independencia de uno de los poderes básicos del Estado? Luego nos quejaremos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de septiembre de 2008