En los últimos meses, la Xunta y la Consejería de Hacienda -en manos del partido que se dice de los Obreros Españoles- pretenden cargar a los hipotecados gallegos con un nuevo invento de reciente hechura, obligando a pagar el tributo de transmisiones de bienes inmuebles sobre la tasación -imaginaria- que aparece en el documento de las hipotecas bancarias, tasación artificial e inflada por los bancos para cuadrar sus cuentas y sus intereses financieros.
Como siempre, los obreros necesitados de pedir hipotecas para pagar sus viviendas, y ya ahogados por las continuas subidas del Euríbor, se ven amenazados con un atraco millonario perpetrado por la Hacienda gallega, que no tiene en cuenta ni el precio real pagado, ni la propia tasación que la Consejería de Hacienda hace de los inmuebles, sino la absurda tasación de una hipoteca.
Lástima de no ser narcotraficante para pagar en mano y en negro, para así poder cumplir adecuadamente con los requisitos de la Hacienda obrera gallega y obtener su enhorabuena. Los débiles, los hipotecados, los que carecen de recursos para pagar incluso los plazos de la deuda inmobiliaria o a abogados de prestigio, se ven "conminados" a pagar las ansias recaudatorias y las ocurrencias de una Xunta depredadora y de manifiesta mala fe.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de septiembre de 2008