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Guipúzcoa se vuelca en el reconocimiento del dolor de las víctimas

Las Juntas de Guipúzcoa abrieron ayer sus puertas a la exposición Biktimak-Víctimas, que está recorriendo los tres territorios tras su estancia en la sede del Parlamento vasco, donde se inauguró, y la directa implicación de asociaciones de víctimas empeñadas en luchar contra el olvido en el que han estado sumidas durante años. Guipúzcoa es el territorio más golpeado, a lo largo del cual la violencia etarra ha dejado esparcidas innumerables huellas trágicas. Por ello. la presidenta de las Juntas, la socialista Rafaela Romero, prometió ayer su implicación en la denuncia continua de este "horror", del que la exposición supone un perfecto testimonio. También les quiso transmitir su cercanía con el dolor que soportan y las percepciones e inquietudes que les asaltan.

Euskadi es una "zona minada" para los amenazados por la violencia etarra

"Gracias por perdonar el olvido; gracias por vuestro no rencor", les dijo una emocionada Romero en el acto inaugural. Allí estaban representantes de numerosas asociaciones y fundaciones de víctimas así como familiares -entre ellos, la familia del ex edil Isaías Carrasco, las viudas de Santiago Oleaga y José Luis López de Lacalle, Iñaki Dubreuil, Julio Iglesias Zamora o Albino Machado-, algunos de los cuales posteriormente reconocían sentirse reconfortados pese a que estos actos contribuyen a "remover" las emociones y el recuerdo.

También la presidenta del Parlamento, Izaskun Bilbao, reflexionó sobre el contenido de esta exposición impulsada por ella misma, que se ubica ahora en la amplia recepción de la sede de las Juntas guipuzcoanas y que estará abierta durante este mes. Añadió que Euskadi, una sociedad inquieta y emprendedora, capaz de asombrar al mundo, todavía se encuentra atrapada en esta paradoja de "espacios oscuros" que son los escenarios de las tragedias que vive a causa de la violencia terrorista. La presidenta del Parlamento destacó que un país en el que tan bien se vive, cuyos paisajes y ciudades parecen una buena oportunidad cual si se tratara de una Arcadia feliz, suponen también "una zona minada" para los vascos amenazados por la violencia.

"Esta exposición pretende que reflexionemos sobre esta cruz de la moneda", aseguró, para añadir que un repaso sobre lo que en ella se muestra anima a trabajar intensamente para erradicar la violencia de las vidas de los ciudadanos.

El presidente de la Asociación Catalana de Víctimas, Santos Santamaría, intervino en representación de este colectivo. El padre de un miembro de los Mossos d'Esquadra asesinado por una bomba de ETA en Roses (Girona) en 2001, reclamó la memoria de las víctimas y quiso realizar un reconocimiento especial a las Fuerzas de Seguridad del Estado que, aseguró, son "los auténticos héroes, los auténticos gudaris en defensa de la sociedad y su democracia".

Un minuto de silencio precedió a la interpretación del Ave María de Schubert por la soprano Ainhoa Zubillaga con la que se cerró el acto inaugural presidido por el diputado general guipuzcoano, Markel Olano; el delegado del Gobierno, Mikel Cabieces, y el presidente del Tribunal Superior, Fernando Ruiz Piñeiro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 9 de septiembre de 2008